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miércoles, noviembre 11, 2015

Confesiones de un violento


El independentismo catalán ha sido, de largo, el movimiento social más masivo y de mayor calado de todos los que se han vivido en la historia reciente de España. También uno de los más pacíficos y democráticos.

En fin, gracias al uso del aplausómetro, de la sonda y del ojo de buen cubero, entre los divertidos y autocomplacientes lugares comunes del artículo, nos encontramos con este resumen de los escalafones sociales y semovientes de, al parecer, las últimas décadas. Se sigue del mismo, entre otras cosas, que es altamente probable que los que hemos participado en vaya uno a saber qué movimientos o iniciativas políticas, hayamos sido más violentos, o sea, menos pacíficos que el eulógico independentismo catalán y sus variantes. En cuanto a campeonatos de democracia, diré en lo que a mí respecta, que hace ya mucho que dejé de tomar parte, ya fuera bien modesta, en competiciones sin control antidopaje.

viernes, noviembre 02, 2012


Al pasar un puente en coche cama

Si una muerte es de cada noche el sueño,
Bela nos hizo ver que será una caja el lecho.
Aprensión horizontal y caliente
como de suicida acostado sin que pijama falte.
¿Lo recuerdan ustedes de On the Beach?

¿Si es la muerte un sueño de extraño despertar
qué tierra nos sostiene bajo el lecho
y cuál del paseante nos aparta y su mirada?
¿O de quien entra en la cámara donde moran,
se supone, Alfonso, nuestros útiles cotidianos?
Triviales son, como la palabra cotidiano.

Si no despertamos, y entonces sólo hay sueño,
la vida es una muerte que, de no estar ya muertos,
no impediría esta pueril contabilidad paciente,
metódica, científica, un punto añadiré narcótica,
de datos, espectros, sombras, algún relámpago.


                                       (Al caer en Mangolele)

lunes, mayo 07, 2012

Un samedi à la campagne

A espaldas de tal vez la noche en un Cantábrico bajo la luna, de un cruce de tiempos que no de calles, de una bajera con todo el misterio de lo sublime y de la grasa de los frenos, el profesional se afana en laminar el jamón y en atraer a la concurrencia, que alterna el espectáculo cisorio, cuchillo y pinzas, con la terraza sobre el río (el cual disimula su meandro con la seriedad reposada de los muchos años de oficio hidráulico y vinatero).
Más tarde, a espaldas otra vez y quizá de un graderío o de los tejados de París, levantados cojitrancos por obra de un reflejo, a espaldas del 12 de abril de 1869, vemos al profesional que se lleva los trebejos de sus días, metálicos, atornillados, brillantes desde luego. Sin el pudor que incluiría una cartera de cuero, una con el vago prestigio de otros tiempos, pero que no disimulase la pesada música del acero al caer, un acorde como de cabeza cortada, o de cuello despenado.

miércoles, abril 25, 2012

Dos contribuciones económicas.


El dopaje. Si en una profesión sólo vale ser el mejor o estar entre los pocos mejores, no será raro aceptar riesgos notables para lograrlo, esto es, elegir entre no ser nada y ser uno al que han pillado y descalificado. Nótese, sin embargo, que en todo hay clases y que el futuro de un tenista mediocre puede ser más prometedor que el de un atleta o ciclista mediocre.
Un corolario sería que la mayoría de los mortales buscará –en la medida de sus posibilidades, como Azcona decía que era de derechas- profesiones, que son la mayoría, en que uno se puede ganar dignamente la vida sin tales exigencias. Por ejemplo, siendo el diez millonésimo mejor transportista. Pero de ello se sigue que quien elija el ciclismo o la natación será más bien porque se considera a sí mismo como cercano o integrado en el grupo de los pocos mejores.
No es despreciable el uso masivo, a favor opera la correspondiente psicopatología, de sustancias dopantes por aficionados (y es posible que sea aquí donde está ya el negocio), pero esto merece un análisis que nos aleja del sujeto racional que tiene fines y gafas de bucear dignas de tal nombre.

El dinero es la verdad (1) Por si cabía alguna duda, que siga habiendo científicos que fallen en el control antidoping por publicar en revistas de pago, nos hace ver cuál es el criterio de verdad efectivo en este mundo del color del vidrio de Peter Ustinov. La verdad es Elsevier, Wiley, Springer, cuyo modelo de negocio viene a ser el de las farmacéuticas, aunque las editoriales, en su mayor perfección, siguen aquel hermoso lema de “¡que investiguen ellos!”.
No cabe excluir que alguna de las citadas acabe por contratar a Teddy o a Tauschwert o al mismo Gebrauchswert. No cabe tampoco excluir que amplíen sus actividades -con el beneplácito de los poderes públicos y de nos, la cátedra-  a la selección de personal, la valoración de curricula, la concesión de sexenios y a, beati hispani quibus mutare manere est,  vestir el hoyportí y el doutdés como lo que son, méritos innegables y cienciométricamente establecidos.

(1) Aunque la verdad sí que huela, la diga Agamenón o su porquero.

jueves, marzo 22, 2012

Thoth

Ayer en algunos diarios del grupo Vocento se escribía sobre la legislación israeli acerca del retoque photoshopero de modelos y demás realia y nominalia. Se ilustraba la noticia con la siguiente imagen:


Creo que es la primera vez, pancartas y trapezes aparte, que veo el alfabeto griego en tan difundidas y voceadas páginas. Me pregunto si se ha pretendido que el alfabeto griego funcione como un sucedáneo pour les masses del hebreo, permítanse aquí redundancias, vulgaridades y otras licencias.

miércoles, noviembre 16, 2011

¿Qué pensar?

Anuncio visto en Marca, 16 de Noviembre de 2011, página 33.




Esto parecería adecuado para una encuesta de tipo Richard Wiseman: ¿Intentional or unintentional?

martes, noviembre 15, 2011

Un poema de John Romney

El que yo era

Soberbia de no enfrentarse
De amurallar el pequeño mundo,
El ridículo y soberbio rincón
De tan afamada e ignorada soberbia.
De no publicar estas dos líneas
que aquí incluyo como espejo.
Soberbia al despreciar el juicio ajeno
O al temerlo tanto que se evita.
Soberbia de dejar pasar los días
En la más arruinada de las torres.
Soberbia como otra cualquiera soberbia,
Lo cual es ciertamente paradójico.


Del original "Who I used to be", en Poems Found in a Bottle, 1968. Traducción ciertamente aproximativa que nos hemos permitido.

miércoles, octubre 26, 2011

Autopoema


Deshacernos de nuestra fase haploide
De nuestros semiclones
Cabeza y cola
Tan parecidos a nosotros
Pero puede decirse que la mitad del otro sexo
Lanzarlos al mundo
Ponerse manos a la obra
Deshacernos de nuestra fase diploide

martes, octubre 25, 2011

Flying planes can be dangerous


Ángel Expósito (ABC, 23 de octubre de 2011) se escandaliza y, como no nos importa que al final vaya a lo que vaya y apunte a lo que apunte, entresacamos una de sus frases a propósito de Libia, que los libios son unos salvajes que linchan de muy malos modos a sus no tan antiguos líderes. Escribe Expósito:

Que parece que somos muy majetes y resulta que en verdad apoyamos a unos salvajes con F-18, fragatas, submarinos... 

Pues bien, dado que la oración: 

I saw the man with the telescope

ya está muy vista, propongo que la sustituyamos como flor de la ambigüedad sintáctica para uso de maestrescuelas y otros intermediarios de apuntes por el citado fragmento -o más brevemente y con ventaja por el subrayado- del periodista de ABC, Vocento y otras hipóstasis e idiotetes, que decía San Gregorio Nacianceno.
Ahora bien, si concedemos en nuestra lectura malintencionada que puede haber salvajes con F-18, esto es, que los salvajes somos nosotros, estaremos infringiendo un teorema fundamental de la antropología comme-il-faut, a saber que si se usan bien los F-18, entonces no se es salvaje (en esta antropología, nadie es salvaje si llama salvaje a otro; en la otra sólo es salvaje el que llama salvaje a otro).
De lo que se sigue que, para evitar tal infringimiento, hay que advertir que “salvaje” es un predicado si no ética y moralmentemente neutro, sí al menos de difícil estimación y peor catadura.
Y, además, lo cierto es que hay salvajadas de una gran funcionalidad y que evitan engorros, cantatas y relaciones impertinentes. Por otro lado, qué más civilizado que las trabajosas narraciones sobre la muerte de Gadafi que han venido sosteniendo las nuevas autoridades libias, inasequibles al enmendalla y a otros desfallecimientos propios de sociedades francamente preestatales.

jueves, octubre 13, 2011

Soy español. ¿A qué quieres que te gane?

Soy español. ¿A qué quieres que te gane? -Acaba el mes de octubre, el de las noticias de Estocolmo. Además de los que se puede esperar y que son unos cuantos, nos ganan en términos absolutos (no nos molestamos en consideraciones demográficas ni en extricar premios científicos, etc.): Australia, Austria, Bélica, Canadá, Dinamarca, Holanda, Hungría, India, Irlanda, Israel, Noruega, Polonia, Sudáfrica, Suecia y Suiza, salvo error o más probable omisión.

domingo, septiembre 18, 2011

Qué tiempo tan feliz!

¿Dónde están más locos? ¿En el geriátrico del manicomio? ¿O en el manicomio del geriátrico? ¿Y dónde son más viejos?

jueves, septiembre 08, 2011

Curl your hair as you can – ¿Cuál es la conducta racional?

Imaginemos que volamos pasajeros a bordo de una gran aeronave junto con otros pongamos que cien sujetos mutuamente desconocidos más la acostumbrada tripulación si no siempre atendida, siempre atenta.
Y que, émulos del difunto capitán de El Poseidón, escuchamos con la incredulidad hipócrita que procura el verse introduits dans une histoire al sobrecargo preguntar si hay algún piloto entre el pasaje. No hará falta imaginar que no lo somos, así que pilotos lectores, absténganse. Tampoco que alguna gravísima contingencia, y no necesariamente una intoxicación alimentaria, ha dejado fuera de juego a los pilotos.
¿Qué debemos hacer? Si, como es probable, no hay ningún piloto a bordo aparte de los uniformados y nadie levanta la mano y se ofrece para lo que sea menester pilotazale, nada se habrá ganado –y puede que perdido todo hasta pascalianamente hablando.
En cambio, si aseguramos –quiebro en la voz ahogado– estar en posesión de la envidiable acreditación de piloto, existe alguna probabilidad de que, una vez encomendada la tarea heroica que nos aguarda, la llevemos a cabo a satisfacción de todos los finales felices.
No se olvide que no podemos retrasarnos en presentarnos ante todo el pasaje asambleario con más retraso del debido pues la duda puede crear sospecha acerca de nuestra impostura y de aquélla resultar un motín con todo su atavío y mito populachero y negatifo, lo que no dejara de dejar de parecer reprensible a los monopolistas ángeles de las alas.
Téngase en cuenta por último, si pareciera racional presentarse como piloto, que el triunfo –pobre triunfo pasajero– ecológico del argumento podría llevar a un overbooking de comandantes, entre los que incluso podría contarse algún piloto verdadero y experimentado, el cual habría de someterse al correspondiente concurso oposición antes de hacerse con los mandos, y esto sólo si finalmente él es el agraciado para enhorabuena –hipotética– de todos. 

lunes, mayo 23, 2011

Soneto en -ix

No en galo reducto dudoso jefe
Escudo lo porta en griega noche
Que son canta mezclado sotto voce
En Jalisco nunca en México D.F.

Sin encontrarse  meque nunca trefe
Retratado adusto del Maler Otto
En aquel viaje vago hacia Ascó en moto
O en aquel otro que arrobado de fe

Licidad y galvana y whiskies dycs
Le llevó raudo al oeste de Java
Galopando mudo como Tom Mix,

Allá donde el azufre bulle y lava
En su pendrive  apenas floppy dicks
Que vela al viento el agua y la sal lava.

domingo, enero 09, 2011

Ciclos y retorno hay cuando algo cambia o ha cambiado

Lo periódico se entiende como sujeto a una ley que sobrepasa a los individuos en su indivualidad; pero esa ley puede pertenecer al reino del azar. Climatéricos lustros son así la imagen de las múltiples causas que concurren en la carrera (que para imagen ésta) de nuestra vida, y que sin ningún propósito ni certeza vienen. Y de aquí sigo yo que grande es la reconciliación que nos exige todo retorno eterno, porque si todo cambia no hay dos sino uno y sujeto a tales condiciones que es más bien nada.

Federiquito Noche, L'Année dernière à Moenchengladbach, Netzer Verlag, Coesfeld, 1901.

Lo periódico se entiende como sujeto a una ley que sobrepasa a los individuos en su indivualidad; pero esa ley puede pertenecer al reino del azar. Climatéricos lustros son así la imagen de las múltiples causas que concurren en la carrera (que para imagen está) de nuestra vida, y que sin ningún propósito ni certeza vienen. Y de aquí sigo yo que grande es la reconciliación que nos exige todo retorno eterno, porque si todo cambia no hay dos sino uno y sujeto a tales condiciones que es más bien nada.

Federiquito Noche, L'Année dernière à Mönchengladbach, Netzer Verlag, Coesfeld, 1901.

lunes, diciembre 27, 2010

Ciclos

Nos percatamos del frío al que el Sol y otras transparencias acompañan en este diciembre con un retardo que no sabemos si atribuir a las neuronas, a las particularidades térmicas de la polipiel o al reino de la sinestesia y su eterna batalla pírrica con la entropía.
Compro el diario y entro en una caja de ahorros. Entro en un bar y con el café con leche tomo una porción en caja de plata de roscón de reyes, pero un trozo de roscón no es un roscón: con los camareros la topología decae como decayeron los otros candidatos.
Todo se parece tanto a lo anterior que sólo puede descubrirnos que nunca conocimos lo anterior, que al nosotros se incorporan capas de desmemoria disfrazada de sabiduría desesperanzada, como si esta vida más bien alicorta nos enseñase que sabemos algo en lugar de nada, como si esta brevedad fuera un curioso volatín del infinito y sus scherzi tos.

lunes, mayo 31, 2010

Camellos

Al parecer, a quienes sólo son adictos potenciales las sustancias estupefacientes les son proporcionadas a precios bajísimos o regaladas, al tiempo que el vendedor canta las maravillas de su producto y lo extraordinaria que es la vida de sus consumidores.
Más tarde –dice el relato sobre este mercado–, una vez cautivos los clientes en su adicción, se suben los precios, se aparenta o se subraya la escasez de la mercancía, y se ponen en marcha todos los mecanismos oportunos para incrementar el beneficio o para compensar las dificultades que el camello detallista pueda tener con sus proveedores o con los que ponen trabas a su libre comercio.
La ventaja de relatos como éste es que su verdad es independiente de la mercancía: sucede también con esa droga que se llama tiempo, que ésa es la mercancía que venden los banqueros.

lunes, febrero 08, 2010

Coucher avec mon moi

Tenuemente avergonzado por su incompleta formación, afirma llevar ya bastantes días yéndose temprano a la cama para allí aux lueurs des lampes que decía algún otro, leer los fértiles tomos que exige su ideal.
Sin embargo, el sueño le llega, le está llegando todos esos mismos días, sin darle tiempo tan siquiera a apagar las lámparas eléctricas con su número de watios y de bujías, el libro que rueda sobre la colcha, rodillas o muslos, caderas abajo, los párpados vencidos. Sin haberlo casi abierto, sin haber llegado a la página en que su materia propia se haya coagulado en la sabia disposición tipográfica, sin haber llegado a las palabras, palabras, palabras. Y sin saber si es de él de quien habla, de te fabula narratur. Sin separarse o volver, sin apresurarse tampoco hacia una mujer que tal vez le espere en algún sueño, poco serio o de trascendencia diurna. Desmiente alguna interrupción breve, una luz bajo la puerta, unos pasos arriba, despertares apolíneos de un sueño dulce, la mañana por llegar, tal vez para responder a la pregunta de Marcelo sobre las cosas que suelen aparecerse por la noche.

miércoles, septiembre 02, 2009

Pausa

Nos tomamos un descanso.

martes, septiembre 01, 2009

Fósiles (para una antología de lecturas de verano)

Mira al suelo y sigue mirando al suelo. Mira las piedras del camino, ya tan remiradas por caminantes y paseantes que han ido esquilmando las terebrátulas y los belemnites.
Cuando se va en coche por el camino, se deben remover algo las piedrecillas y eso supondrá una esperanza para el caminante, que camina poco y despacio porque va mirando el suelo y se para lo que se dice cada dos por tres, pero sin haber encontrado -lo comprueba cuando se agacha- la piedra que fue animalejo del fondo marino.
Sin haber encontrado nada, piensa entonces en si la piedra fue animalejo o qué era lo que es ahora la piedra cuando el animalejo era sensitivo, a medias duro y a medias blando, y piensa que de esto no ha quedado nada, y menos en ese camino que se interna en el pinar, que espera al caminante como un bosque petrificado.

Tomado de Anton Geesink González, No podemos caminar, Murcia, Como del rayo, 2001.

lunes, agosto 31, 2009

Nulla dies (para una antología de lecturas de verano)

Hoy he leído páginas de dos libros, descuidadamente, y he mirado los periódicos. Por eso no voy a citar a ningún autor de los que suelo citar. Los libros son de Rikki Ducornet (en la traducción que leo pone "ostia" repetidas veces con el consabido significado: nada lamelibranquio ni portuario, aunque lo primero sí por contagio) y de Littell, sobre ese amante de la Costa del Sol llamado Degrelle.