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miércoles, abril 30, 2008

Autoépico

Así como existen autodidactas, abundan los autoépicos, que son miles y son gloriosos, si se nos aguanta el fácil chiste. Si el autodidacta no ha precisado de intérprete para los textos a que se ha enfrentado solo, el autoépico se lee en la Ilíada, sus vacaciones en la Odisea y su operación de fimosis no sabemos bien si en el Ramayana o en el Mahabharata. Orlando Furioso es su carnet de baile y la Araucana, su militancia en una ONG.
El final de todo autoépico es ejemplar, en la ciudad sitiada de su domicilio asediado, en la nimia resurección de su esquela, escandida en hexadecasílabos altamente irregulares.

martes, abril 29, 2008

La caverna

Pues si, como hemos visto del modo en que nosotros vemos, la peor de la caverna está a nuestro alcance, éste en el que vivimos –salimos a la calle o entramos en casa, nos ponemos al sol o buscamos la sombra–es el mundo real por si hacía falta decirlo y no hay otra salvación ni otro conocimiento. Eso sí, podemos construir cavernas.
En cuanto a quién puede conocer desde qué situación, Platón nos invitó a trasladar su esquema, a elevarlo, para que esto fuera la cueva, pero tuvo que decirnos que había una cueva cuyos habitantes algo sabían del exterior luminoso.
Nótese que los de fuera ignoran siempre, según dicen más tarde, que hay un recinto oscuro donde viven o mueren unos condenados que, pese a todo, dejan huellas y señales para quien quiera interpretarlas.

Nadie sabe lo que puede la apariencia de una idea

La política en la que andamos nos ha instalado en el laberinto insalubre de las buenas intenciones. Con el diálogo todo es posible. Salvo lo que es imposible, por ejemplo. Entiéndase, nuestros principios son para cuando estamos de acuerdo. Si las cosas se ponen difíciles, ya buscaremos cómo se arreglan.
La declaración y la declamación de principios vacíos, y uno no se puede fiar ni siquiera de los “todos” o los “siempres” que aparecen en sus simpáticas formulaciones, se topa más temprano que tarde con límites que sólo son salvados por la realidad del poder, al menos mientras se tenga poder.
La interpretación del optimista es sencilla: se trata de un modo de evacuar las dificultades, que Dios o el progreso proveerán. Una terapia o un entretenimiento que nos oculta con su astucia la que es propia del gobernante prudente. Si uno está bien informado, temerá o sabrá que las peores ideas son las vacías, que son aún más determinantes que las bien formadas, significativas, duras.

lunes, abril 28, 2008

Los informados

En el restaurante, un hombre y dos mujeres jóvenes se relatan sus viajes como si les atendiera una concurrencia inaudita y, por cierto, inaudible. Tomadas al dictado, sus palabras servirían para una guía de viajes de hace veinte años.
Y hace esos veinte años no sonarían anticuados. pero ahora están, más que fuera de tono, fuera de fase si Fourier mediante tal cosa no es lo mismo. Y yo, que soy espía involuntario y placentero, con toda probabilidad he llegado también tarde a alguna fiesta o a algún código; así que la única solución elegante para rendir mi informe es añadir esta reflexión acerca de cómo el destino de todo hombre es retrasarse en algo y sin saberlo.

viernes, abril 25, 2008

Nota

Hasta el lunes 28.

San Prudencio

Recuerdo la excursión con mi hermana y mis primos al monasterio, a lo que quedaba y quedará de él, al abrigo del Monte Laturce. Recuerdo cómo reptamos sin mayor escrúpulo por un pasadizo y recuerdo alguna que otra hipótesis de niños apenas inquietos por los sedimentos en los que la construcción había crecido.
Recuerdo que fuimos de Ribafrecha a Clavijo y volvimos. Recuerdo que aquel día nublado, el Sur del monte me parecía el Norte. Recuerdo que la vista del valle del Ebro, las sierras de Álava, las de Navarra y todas las previas llanuras me parecían un Sur, tan extenso a la espera del verde de los trigos y aunque la palabra glacis siempre me ha hecho pensar en otras geografías. Años después, un domingo de atardecida, recuerdo las luces del Campo de Fútbol, que nos parecían un espectáculo tan absurdo, legendario e imposible como la Gran Muralla vista desde la boquiabierta Luna.

jueves, abril 24, 2008

Oído

El de la vista es un sentido social a condición de que la configuración geométrica sea la adecuada: así el teatro o un estadio deportivo. El oído, por su lado -que es todos- vive en un campo en el que la información de procedencia cercana nos permite la sincronía con otros.
Es el sentido social y la conversación ayuda. Podemos negar haber visto lo que nuestro compañero acaba de ver, pero es más difícil negar que hemos oído lo que ha sonado.
Quizá entonces la vista sea lo propio de la soledad, porque la vista nos señala, con la vista apuntamos y de oído, sólo tocamos de oído.

miércoles, abril 23, 2008

Pervivencias del antiguo régimen de la infancia

En la reunión de trabajo, los argumentos y las propuestas se catapultan y se defienden desde pasiones que no hay por qué explicitar de puro simples. Pero los modos que las incorporan a la reunión son reconocibles si uno se esfuerza y alcanza el, por otra parte fácil, satori autobiográfico. Son los de la infancia, los que nos constituyen.
O fuera de la reunión. LM me dice algo que, por lo que luego me cuentan, es una ofensa. Yo no lo he percibido así, pero he reaccionado con cierta violencia verbal. La máquina, que mueve los puños y mueve las palabras.

martes, abril 22, 2008

Tiempo

El tiempo, se dice, no se concibe sin la repetición que postulamos regular de un fenómeno, que se supondrá que no dura. Sin embargo, la duración, que es como el continuo del lápiz que no se levanta del papel, también nos aturde.
Por otro lado, el mismo fenómeno rítmico y regular que no dura puede sustituirse por otro de más rápida frecuencia y su naturaleza se difumina como si calibrásemos el paisaje tras hibridar un metrónomo con un microscopio.
Así las cosas, lo discreto se nos dibuja sobre un continuo en el que no podemos fijar la vista ni el oído, salvo cuando soñamos con ascensores.
Porque el ascensor es un invento que combina las intuiciones de lo continuo y de lo discreto en un mundo cerrado no exento de rigores, un baúl que sirve para ilustrar teorías físicas y leyendas urbanas verticales y veraniegas. Un interior con figuras a las que se añaden las misteriosas del espejo, tan habitual y tan conseguido.

lunes, abril 21, 2008

El murciélago

Varios crepúsculos me he encontrado ya, al salir del trabajo y en la misma revuelta, con un murciélago que revolotea con los quiebros poligonales que le son propios. ¿Es el mismo murciélago?
Nótese que nos cuesta trabajo indivizualizar a un murciélago de un día para otro. Y esa imposibilidad hace al murciélago eterno e inmortal, reducción literaria del arquetipo.
En su sinestesia, ¿qué dirá el murciélago del eco que tal vez le llegue del lento y terrestre semoviente de una y otra tarde? ¿O la cuestión de la individualidad sólo se la plantea el murciélago y nunca el arquetipo del murciélago?
Más tarde, hoy, me encuentro con B. y bromeo como siempre acerca de cuánto se parece a J. Pero si B. y J. son uno, esto quiere decir que se confunden en un individuo, no en una especie. Porque lo del párrafo anterior era un problema, no una confusión.

viernes, abril 18, 2008

Aviso

Volvemos el lunes 21.

Sinestesia

Ocioso, me entretengo con Tiddliwiki, una wiki en un solo archivo web en que se despliegan o cierran los llamados tiddlers, los edito, hago como que los edito, recorro los enlaces y las pestañas, los menús y los menúes.
Ocioso, o aún más ocioso, abro el solitario de Windows y empiezo a voltear naipes. Pero los naipes son tiddlers que, pese a formar las columnas y montones habituales (digamos que mi mano va sola), veo como si fueran los tiddlers que hace un momento abría y cerraba a ritmo de zapping.
Que el ocioso haga la prueba, a ver cómo le prueba.

jueves, abril 17, 2008

Menos es más

Nos referíamos ayer al curioso asunto de la física y lo hacíamos con el libro deJ. Aguilar y F. Senent, Cuestiones de Física sobre la mesa.
Veamos la cuestión 33.52, del capítulo 33 como puede colegirse y que lleva por título "Propiedades magnéticas de la materia":

¿Existe algún lugar de la Tierra donde una brújula marque el Norte con sus dos extremos?

Esta pregunta va precedida de varias otras sobre la brújula y sobre el campo magnético terrestre. Sin embargo, su contestación es la misma a la de la pregunta:

¿Existe algún lugar de la Tierra donde una flecha horizontal señale el Norte y por más que gire no pueda señalar otra cosa, y eso con sus dos extremos?

Es decir, sobra contexto para la fácil respuesta. Hay que eliminar los detalles y la información que hay que discriminar como no relevante. Esa información está en la misma pregunta y fuera de ella. Quedarse con lo esencial, que dicen algunos detectives de la vieja escuela.
El contexto, las cuestiones que ya conoce el lector que ha llegado al punto decamétrico 33.52, y el hecho de que le pueden distraer de una cabal respuesta directa recuerdan a situaciones en otras disciplinas en que la información previa determina -puede que para mal- al sujeto: piénsese en los espectáculos de magia y en la solicitación de juicios de gramaticalidad, unidas ahora ambas situaciones por lo que se acaba de contar.

miércoles, abril 16, 2008

Cuestiones de física

Las cuestiones de física (que se distinguen de los problemas en la terminología al uso porque no buscan una solución tras más o menos complicados cálculos, sino más bien enfatizar lo polimorfa que es la disciplina) aportan no sé si al estudiante o sólo al curioso lector un contrapeso a las presentaciones sistemáticas, y ello por más que las mismas cuestiones se organicen u ordenen racionalmente.
En efecto, las cuestiones -que se leen más rápido que los problemas- nos llevan a situaciones familiares (el rocío y la escarcha, los enchufes de una casa, las interferencias en el televisor,...) sin el peaje académico de los números y esas situaciones adquieren entonces el aliento de lo fantástico. Cierto es que los problemas son más individuales muchas veces ("un convoy de mercancías compuesto de locomotora, ténder y diecisiete vagones..."), pero esa individualización lo es a costa de un cierto formulismo administrativo. En cambio, el enunciado de las cuestiones acostumbra a abrirse a géneros literarios de perspectivas inesperadas y ello paradójicamente a través de cierto laconismo.
Del sistema se pasa a la historia, disciplina ésta, por cierto, que siempre ha tenido nostalgia del sistema.

martes, abril 15, 2008

If they tell you that I fell

Hojeo por descuido el libro con partituras supongo que elementales que acompañaba al teclado. Y me pongo a hacer como que toco. Aunque ya tenía noticia de la coincidencia, no la recuerdo cuando llego a la página de "I've Been Working on the Railroad". Dos compases más allá me da la risa.
Incluimos un vídeo donde John "Lew Dite" (trenes sin máquinas, supongo) Parsons la canta en un día de lluvia, esto es, sin Sol.

lunes, abril 14, 2008

Antibacteriano

Las conductas egoístas con tolerancia en el nivel de satisfacción para el usuario y para el que no lo es nos sitúan ante un problema económico y ante un problema ético, pero no ante un problema moral, porque en lo que se refiere a la sociedad en su conjunto las cosas están claras.
Ante un problema ético, porque, si bien el egoísmo perjudica a los otros, no está claro que no perjudica más al propio egoísta y estos erá materia a dilucidar.
En cuanto al asunto económico y a su tratamiento científico, remítase el lector a la literatura relevante. Por nuestra parte, postularemos que lo mejor sería plantearlo al revés como si pudiera hablarse de una decisión colectiva: Se planea sortear entre algunos individuos un bien como los que aquí tratamos. El sorteo significa un castigo en el futuro para todos. El sorteo se llevará a cabo si, según, votación universal, se decide así. Puede apostarse con seguridad a que el resultado será que sí, seguramente porque el bien que se sortea parece tangible y la universalidad del castigo futuro, una suposición gratuita y fantástica.
Pero la realidad social no da cabida a tales sorteos ni a planteamientos tan transparentes. Y esa falta de transparencia quiere simplemente decir que a unos argumentos razonablemente buenos, aunque probabilísticos, siempre se les puede combatir con una dosis de mala fe.

domingo, abril 13, 2008

A matter of fact

De la prosa de Antonio Burgos se sigue que para éste el PSOE y los movimientos de su Secretario General son una cuestión personal. Se muestra, en consecuencia., como un penúltimo mohicano de los que nunca se asomaron a los frentes más arriesgados. Véase. De tal manera parece que se toma el nombramiento de Chacón para el Ministerio de Defensa, etc. y así piensa, tal vez con razón, que se lo toman los más de sus lectores.
Y tomarse la materia política de tal manera es, como acostumbraban a decir los empleados de cuello blanco de hace dos generaciones, contraproducente Una conducta inapropiada, dicen en otros lugares. Como Burgos ha probado repetidamente que no es su trabajo ni está dotado para el análisis político, no podemos ni debemos afearle que incurra en ese error de perspectiva. Algo que no quita que su posición sea diagnosticable y acaso significativa.
Porque incluso si se tratara objetivamente de una cuestión personal -suya y de los más de sus lectores-, los nombramientos de mujeres que tanto le disgustan se habrían hecho para registrar su esperada y pavloviana reacción. Como efecto quizá no tan colateral, como coartada y como virtud que se sitúan en el centro de la política y desalojan otras cuestiones. Y si esto fuera así, júzguese cuán inapropiada resulta la reacción de Burgos, su falta de puntería y los juegos florales de todos sus prejuicios.

sábado, abril 12, 2008

A por helados

Salimos de casa a por un helado y acabamos tomándonos un chocolate con churros. Es la primavera de abril, mes gallego, que no se sabe si va o si viene, que decía el poeta de Saint Louis Blues. Y si repasamos el menú, diremos que nos hemos atiborrado de paella a las tres de la tarde y hemos completado con el chocolate de las siete o’clock.
Empachados como los niños de antaño, salimos de la chocolatería, el aire molesto que invita a la retracción, con la determinación inamovible de ir a por un helado.

viernes, abril 11, 2008

Clandestinos a tiempo parcial

Tras noviembre de 1975, las organizaciones de izquierda se hicieron más visibles en los centros de estudio, incluidos en particular los institutos de enseñanza media. De aquellos años y de los que eran adolescentes en aquellos años quedan muchos cuadros e incluso muchos políticos ya en retirada.
Pero la mayoría de los palparon el paño que se ofrecía no fueron muy allá ni, es de pensar, tenían cualidades para pasarse la vida como liberados de un partido que al final fue, en tantos casos, el PSOE.
Y es que la ignorancia del mercado político que casi todos compartíamos por aquel entonces casi equivalía a una situación de entropía máxima: se podía pensar que la ORT, pongamos por caso, estaba en pie de igualdad con el citado PSOE o con el PCE. Y lo que es peor, podían pensar muchos que la revolución estaba a la vuelta de la esquina.
Lo que no podía engañar eran los modos y maneras de quienes ya estaban dentro de las organizaciones, que en los institutos antes aludidos no podían hacer pensar sino en una mezcla de meticulosos burócratas y enviados de alguna orden o secta religiosa en labores de captación.
En cualquier caso, la generación que se acercó a la actividad política en los años señalados ya no necesitó rigor ni valor comparables a los que debía ser probados sólo unos años antes.
Nótese, para concluir, que los más de los que se acercaron por entonces a las organizaciones políticas no llegaron a conocer directamente a quienes ya militaban en los años difíciles o en los muy difíciles. Las presentaciones, por así decir, las hacían gentes que se les habían adelantado por no mucho más de quince días.

jueves, abril 10, 2008

Retórica

Al vivir en la misma calle, como a doscientos metros su casa de la mía, era frecuente que nuestros encuentros se iniciaran con sus cien metros y mis cien metros de camino hasta que definíamos el lugar exacto de la conversación, bien es cierto que habitualmente pasajera.
Y el preludio andarín era otra conversación que siempre mereció al diligente escribano que no olvidase ni un gesto, ni una figura de dicción a la altura del colegio, ni la sonrisa a falta de veinticinco metros.
Después de una conversación y de la otra, reemprendíamos nuestro camino, yo más atento a la memoria que a los otros encuentros del día. Una tercera conversación que, sin duda, prefiguraba la definitiva, la que no necesitará que nadie hable de nosotros mientras la mantenemos.

miércoles, abril 09, 2008

Aigolopa

Nos informa el diario El País en titulares de que:

La Iglesia empleó a 6.000 judíos esclavos en el nazismo

Y en el texto del artículo firmado por Juan Gómez se detalla que:

El cardenal Karl Lehmann presentó ayer en Maguncia un estudio que ilustra el papel de la Iglesia de Roma en el sistema nazi de trabajos forzados durante la II Guerra Mundial. Entre seis y ocho mil esclavos judíos trabajaron para ella.

Los escasos lectores me corregirán, pero me temo que no hubo seis mil judíos que tuvieran esa suerte. Supone esto que el redactor ha completado un relato imaginado en que los trabajadores forzados, o como mejor deba denominárseles, han sido reemplazados por judíos. No nos pronunciamos sobre la verdad del asunto, pero sí sobre la verosimilitud de nuestra hipótesis sobre el redactor.

martes, abril 08, 2008

Silogismo

Como hemos asistido a un breve intercambio sobre los destinos del Atlético de Bilbao en que los contendientes se han batido gentiles filosofema mediante y con sirimiri de aporemas, nos ha venido al recuerdo un lema comercial que hizo época en la ciudad de Logroño y su emisora de radio decana. A saber:

Bar Bilbao, servicio restaurante
Bar Bilbao, servicio restaurante
Bar Bilbao, servicio restaurante

Por tres veces y por tres énfasis. Con todo, el aparente endecasílabo no era algo así como 4 + 7, sino más bien 3 + 0 + 7, con “Bar Bilbao” contando como tres golpes.
Sumaremos a las virtudes prosódicas y métricas del lema, sus fortalezas lógicas. Pues este lema sería modelo del trimembre silogismo. Tres premisas, tres endecasílabos, los tres iguales. Una concesión pudiera acaso permitirse al arte menor en la premisa menor, lo que nos aproximaría sílaba menos a sílaba menos al entimema. Ya podían ser todos los silogismos así, todos los términos, medios. Y ninguno, porque aparecen todos en la sorprendente conclusión.

lunes, abril 07, 2008

Dead, old camera

Enric González señala y afea un acto ruin bastante conocido. Yo recuerdo a Moisés acurrucado en una silla, asomado apenas al plano (aunque todo esto bien puede ser olvido que youtube negará) y a Michael Moore satisfecho con su entrevista saducea.
Charlton Heston dijo muchas tonterías en sus últimos años, siempre por la causa. Otra cuestión es que a uno le preparen una encerrona en su propia casa, una trampa para la que no sirve de nada tener armas cargadas en el retrete y en el mueble bar.

domingo, abril 06, 2008

Teatros

La niña en patines coge el patinete de su amigo y se pasea en una estampa levemente metapoética, esto es, virada al sepia por el observador. Luego, los niños proponen al adulto (que es el observador de antes) juegos diferentes. El adulto propone el juego de proponer juegos. Ahora es el turno de la pelota, pero el adulto comprueba que la pelota en el juego es otro objeto que no logra definir. Inquieto por las hipotéticas molestias que pudiera sufrir algún supuesto transeúnte atrabiliario, les pide calma y, al parecer, el referente pelota es ya otro objeto distinto. En cuanto al juego, ahora piensa que es un continuo de heterogeneidad sutil.
Por último, el adulto carga con los patines y con algún otro cachivache. El adulto piensa con orgullo que es el excedente que hace el juego socialmente posible.

sábado, abril 05, 2008

De dónde venimos

En El país de hoy, Joaquín Calomarde publica un artículo de título "El principio de esperanza", Hoffnung que alguno imaginará tal vez colérica porque los chistes malos y en clave barata son libres.
En dicho artículo, Joaquín Calomarde, profesor de filosofía, ex diputado por el PP, al que dejó para pasar al Grupo Mixto en la anterior legislatura y cuya política de oposición criticó duramente, expresa en pocas palabras una idea muy extendida en la España de nuestros días, idea que -tal como podemos entenderla- encierra un error y una confusión que nos parecen extremadamente graves. Como no discrepamos del señor Calomarde en sus preferencias etológicas, nos vemos obligados a señalar lo que nos parecen debilidades de su argumentación.
Cierto es que, una vez más, los ladillos simplifican. En uno que aparece tanto en la edición digital como en la impresa se extractan las siguientes palabras del texto:

Los españoles quieren a España, sí, pero a la real, la unida, mucho más que por vínculos históricos, por renovada voluntad y esperanza de seguir juntos bajo los principios democráticos que nos vinculan.

de la siguiente manera:

Los españoles quieren a la España real, la unida no por la historia sino por la voluntad

En fin, seguramente la síntesis no es especialmente dolosa en esta ocasión, pero el original incluye alguna matiz y gradación que desaparece luego. Lo que no entendemos es de dónde sale algo como, por ejemplo, la voluntad, parece que de muchos o de todos, si precisamente no es de la historia. En otras palabras, ¿qué es esa voluntad, renovada o no, de magníficas virtudes unitivas? -Pues sucede que esta retórica suele entenderse a favor de ciertos tropos que no nos parecen ni evidentes ni justificados. Así, la historia o los vínculos históricos serían sólo parte de la historia o de los vínculos históricos, su parte "antipática", por así decir. La presente democracia española o esa voluntad de que se habla, si no se niega que son producto de la historia, al menos no lo serían de esa "historia antipática" y probablemente centralista.
El círculo de esta retórica se completaría al reconocer que habría una historia de verdad a la que sí podríamos referirnos y cuyos contenidos y realidades serían los hechos "simpáticos", de la "realidad" y no de ninguna superestructura ferularia.
Ahora bien, aquí se entremezclarían error y confusión. Si por un lado, pretendemos haber escapado de nuestra propia historia y haber preservado una voluntad democrática, cuando se nos aprietan las tuercas podemos reconstruir la realidad histórica jerarquizando según una escala de apariencia democrática los hechos históricos y los contenidos de la historia. Al final, la distinción ideológica que está operando es la que contrapone comunidad a sociedad, o lazos naturales a lazos falsos, modernos y estatales. Cuando lo cierto es que los límites de nuestros Boletines Oficiales son los límites de nuestro mundo.

viernes, abril 04, 2008

Poema

En nuestra irredimible pereza, recuperamos hoy un poema cuya adjetivación denota esa misma pereza o algo aún peor.

MEMENTO TAL VEZ VERDAD

Ahora desde la ventana miro el pasado
Veo la tarde fría en el pueblo desolado
La pared de piedra, el vano
Tras el que alguna lámpara fría muere
Deja ver la pared nuda de verde pintada.
Un hombre que yo adivino rumia su pasado
De ese pasado que veo y es ahora presente
Porque hace frío
De ese pasado hablo y tal vez lo sueño
Y la niebla abraza las esquinas afiladas
Y al tiempo mochas, que decaen ya tan podridas,
Donde pobre luz cuelga hacia la nada
Al cemento que en su margen crecer deja un yerbín escaso.
Las esquinas que veo son del ocre del otoño infinito
Que sólo espera ya (el clásico dice) la tos desde la alcoba, seca
Ese hombre sonríe, si se le pide
Y su juventud era (cito) una sucesión de veranos
Y de días de verano
En que la luz del Sol era un ruido alegre
Como un arco iris de plazas y frontones
Las noches de calor que en el recuerdo
Ya no sueñan angustia o duda alguna:
Al fondo una orquesta templa, es un decir, lejanos, rústicos
[instrumentos
Y nada veo que no sea ya, derruida, esa ventana.
Y la ventana procura el eco a veces
De extrañas inesperadas compañías
En un pasado de esperanzas y lejanas tormentas
Como esta noche desde mi ventana la tormenta
La memoria es un injerto dulce inexplicable
De nunca conseguidas camaraderías
Ni antes ni después
Ajustadas como una fugaz eternidad
O una fuga eterna
Las recuerdo ahora,
Cuando las avenidas absurdas nos destierran
A un retorno de pasos y de días
Que desmiente los ecos de esa luz que fue ninguna.

jueves, abril 03, 2008

Conducta racional

Lo que hace a una conducta racional es un catálogo abierto de razones valoradas que el economista puede ampliar hasta la disolución del mismo concepto. Me da que algo parecido pasa con la idea de significado y con las reticencias de Bar-Hillel a la traducción automática: habría que ampliar las desambigüaciones hasta el infinito, para decirlo mal y pronto.
En cualquier caso, a propósito de la traducción lo que nos pasa a algunos es que lo que nos gusta de las lenguas que no conocemos es que no las entendemos. De pequeño aprendí "Hava Nagila" porque teníamos en casa el disco con la versión de Raphael:




Sin embargo, me ha costado años completar el razonamiento analógico que igualaría el hebreo de Raphael a su inglés famoso en "The Age of Aquarius":




Que por cierto es todavía inglés, pese a lo que se dice por ahí y pese a que sea ridículo. El "In the ghetto" del Príncipe Gitano es otra cosa:




En mi opinión si lo hace tan mal, es porque pretendió no sólo aprenderse la canción, sino también aprender algo de inglés del tirón. Craso error. Conducta no racional por más que ampliemos el catálogo

miércoles, abril 02, 2008

Comisiones

Volvemos a las arduas comisiones y a sus efectos terapéuticos, aunque no se sabe en beneficio de quién. Ya dijimos que la evolución es movida por un conjunto de comisiones no precisamente ad hoc.
De lo que se sigue que la comisión de hoy moverá algo que no sabemos lo que es, que sus efectos colaterales se extenderán y volverán a nosotros bajo alguna especie insospechada. O igual ya no somos nosotros.

martes, abril 01, 2008

Servilletas de papel

Las servilletas de papel y las cáscaras de las gambas. Las servilletas de papel y las cáscaras de las gambas y el serrín. Eso mismo, los días de lluvia. Naturalmente, en bares de un solo día, de una sola consumición, la barra metálica y el olor a zotal.
O las servilletas de papel sobre las que alguien ha escrito el bosquejo de la teoría definitiva. A las que también ha transparentado la grasa.
Aquella servilleta de papel que sí contenía la clave de todo y que acabó junto con las otras. En esas noches en que el mundo lo ha creado un dios borracho que, como es lógico y natural, lo ha concebido como un bar donde se acumulan más y más cáscaras de gamba, más y más servilletas de papel, más y más serrín, que alguien barre de un sitio para otro o que incluso distribuye a lo largo y ancho del local con ejemplar justicia.