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viernes, noviembre 02, 2012


Al pasar un puente en coche cama

Si una muerte es de cada noche el sueño,
Bela nos hizo ver que será una caja el lecho.
Aprensión horizontal y caliente
como de suicida acostado sin que pijama falte.
¿Lo recuerdan ustedes de On the Beach?

¿Si es la muerte un sueño de extraño despertar
qué tierra nos sostiene bajo el lecho
y cuál del paseante nos aparta y su mirada?
¿O de quien entra en la cámara donde moran,
se supone, Alfonso, nuestros útiles cotidianos?
Triviales son, como la palabra cotidiano.

Si no despertamos, y entonces sólo hay sueño,
la vida es una muerte que, de no estar ya muertos,
no impediría esta pueril contabilidad paciente,
metódica, científica, un punto añadiré narcótica,
de datos, espectros, sombras, algún relámpago.


                                       (Al caer en Mangolele)

lunes, mayo 07, 2012

Un samedi à la campagne

A espaldas de tal vez la noche en un Cantábrico bajo la luna, de un cruce de tiempos que no de calles, de una bajera con todo el misterio de lo sublime y de la grasa de los frenos, el profesional se afana en laminar el jamón y en atraer a la concurrencia, que alterna el espectáculo cisorio, cuchillo y pinzas, con la terraza sobre el río (el cual disimula su meandro con la seriedad reposada de los muchos años de oficio hidráulico y vinatero).
Más tarde, a espaldas otra vez y quizá de un graderío o de los tejados de París, levantados cojitrancos por obra de un reflejo, a espaldas del 12 de abril de 1869, vemos al profesional que se lleva los trebejos de sus días, metálicos, atornillados, brillantes desde luego. Sin el pudor que incluiría una cartera de cuero, una con el vago prestigio de otros tiempos, pero que no disimulase la pesada música del acero al caer, un acorde como de cabeza cortada, o de cuello despenado.

miércoles, abril 25, 2012

Dos contribuciones económicas.


El dopaje. Si en una profesión sólo vale ser el mejor o estar entre los pocos mejores, no será raro aceptar riesgos notables para lograrlo, esto es, elegir entre no ser nada y ser uno al que han pillado y descalificado. Nótese, sin embargo, que en todo hay clases y que el futuro de un tenista mediocre puede ser más prometedor que el de un atleta o ciclista mediocre.
Un corolario sería que la mayoría de los mortales buscará –en la medida de sus posibilidades, como Azcona decía que era de derechas- profesiones, que son la mayoría, en que uno se puede ganar dignamente la vida sin tales exigencias. Por ejemplo, siendo el diez millonésimo mejor transportista. Pero de ello se sigue que quien elija el ciclismo o la natación será más bien porque se considera a sí mismo como cercano o integrado en el grupo de los pocos mejores.
No es despreciable el uso masivo, a favor opera la correspondiente psicopatología, de sustancias dopantes por aficionados (y es posible que sea aquí donde está ya el negocio), pero esto merece un análisis que nos aleja del sujeto racional que tiene fines y gafas de bucear dignas de tal nombre.

El dinero es la verdad (1) Por si cabía alguna duda, que siga habiendo científicos que fallen en el control antidoping por publicar en revistas de pago, nos hace ver cuál es el criterio de verdad efectivo en este mundo del color del vidrio de Peter Ustinov. La verdad es Elsevier, Wiley, Springer, cuyo modelo de negocio viene a ser el de las farmacéuticas, aunque las editoriales, en su mayor perfección, siguen aquel hermoso lema de “¡que investiguen ellos!”.
No cabe excluir que alguna de las citadas acabe por contratar a Teddy o a Tauschwert o al mismo Gebrauchswert. No cabe tampoco excluir que amplíen sus actividades -con el beneplácito de los poderes públicos y de nos, la cátedra-  a la selección de personal, la valoración de curricula, la concesión de sexenios y a, beati hispani quibus mutare manere est,  vestir el hoyportí y el doutdés como lo que son, méritos innegables y cienciométricamente establecidos.

(1) Aunque la verdad sí que huela, la diga Agamenón o su porquero.

jueves, marzo 22, 2012

Thoth

Ayer en algunos diarios del grupo Vocento se escribía sobre la legislación israeli acerca del retoque photoshopero de modelos y demás realia y nominalia. Se ilustraba la noticia con la siguiente imagen:


Creo que es la primera vez, pancartas y trapezes aparte, que veo el alfabeto griego en tan difundidas y voceadas páginas. Me pregunto si se ha pretendido que el alfabeto griego funcione como un sucedáneo pour les masses del hebreo, permítanse aquí redundancias, vulgaridades y otras licencias.