Páginas vistas en total

sábado, marzo 29, 2008

Error humano

La apelación al error humano (que se imagina ontológicamente limitado al caso particular) presupone que no hay error ni responsabilidad en el diseño y mantenimiento del sistema.
Pues cuando hay organización y sistema, el principal objetivo instrumental es el de hacer el sistema redundante para minimizar el coste del error humano y su probabilidad.
De hecho, cuando el sistema incluye agentes independientes compitiendo (donde por definición el error humano y la responsabilidad de esos agentes es irreductible), puede verse como irresponsable absoluto a quien no se oponga a disminuir la probabilidad del error humano o su coste: es el caso del tráfico rodado (1).
Cabe considerar, sin embargo, que ciertos sistemas funcionan porque incluyen constitutivamente (¡y hasta constitucionalmente!) al chivo expiatorio, una purga excelente. Y lo dejamos por evitar ponernos girardianos.

(1) Lo que paradójicamente se prueba en la eliminación de las ayudas electrónicas en la conducción de Fórmula I, que está obligada a dejar un lugar al error humano y a su contrasimétrico, la destreza continua.

No hay comentarios: