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martes, mayo 22, 2007

Footy

Los martes por la tarde toma un café mientras espera que su hija pequeña salga de clase. Siempre en el mismo establecimiento, iluminado por las atroces gestas de EuroSport, al que sólo acude en la tarde de los martes. Hoy, que es martes, a esa hora tocaba fútbol australiano: el estadio no permitía cámaras en posiciones muy elevadas y las perspectivas eran agradable o curiosamente raseadas, lo que -dicho sea de paso- tampoco despertaba un ardiente interés entre los parroquianos y las parroquianas, y lo que -dicho sea también de paso- no era lo que le pasaba a la pelota en sus trayectorias habituales.
Los intercambios entre los jugadores le han parecido extraordinariamente suaves para lo que era su idea de este deporte, esto es, la memoria que guardaba de alguna otra ocasión, no necesariamente de algún otro martes. Es posible también que las tomas lejanas disimulasen de algún modo la contundencia de los contactos. Además, estaba a medias entretenido con unos folios que suele llevar consigo los martes para acabar de leerlos en dos o tres meses de martes. Entre los folios y el fútbol antipodal le ha ido ganando un sopor indigno del café con leche fría (“café con leche con leche fría”, ha corregido el camarero).
Diez minutos antes del final de la clase ha dejado el establecimiento y ha pasado del bochorno interior al bochorno exterior y suavemente implacable, como si quisiera acabar con todos los transeúntes y con todos los practicantes de deportes de contacto.

lunes, mayo 21, 2007

Noticias privilegiadas

Las posiciones de privilegio contaminan a todo lo adyacente. A la Sturm und Drang, todo adolescente es susceptible de considerarse no una, sino la posición de privilegio, esto es, la posición, o incluso la realidad. El genio hecho desodorante o hecho piercing Por eso, lo que le toca es más valioso que lo más lejano.
Tal individuo no se molestará demasiado en viajar o en leer cosas nuevas. Concluiremos, no sé si a la Fichte, que su yo estará en el pasado -nada puede haberle quedado fuera-, no en lo que pueda hacer o dejar de seguir haciendo.
Si estas observaciones se entienden como si perteneciesen a algo así como a la psicología del desarrollo de andar por casa, sólo sería de esperar que la mayoría de los individuos que hubiesen incurrido en tal estado, lo superasen sin más. Sin embargo, es posible que la superación sea falsa: que el individuo se interesase sólo por lo que es capaz de interesarse y que esto sea bien poco. Corolario cuyo sería que en ésas andamos casi todos.

domingo, mayo 20, 2007

El confiado

Hay dos clases de confiados: los que creen que ocupan un lugar privilegiado en el universo y los que no lo creen así. Es difícil saber cuál de los dos es más confiado, más ingenuo, más culpablemente inocente. Aquél cree que los bienes escasos están siempre misteriosamente cerca de su persona sin que lo estén igualmente de los demás. Cree, por ejemplo, que el saber existe y que alguien que está a su lado lo posee -utilicemos esta expresión- y se lo va a comunicar graciosamente.
El confiado de segunda especie habita en un mundo de abundancias que sólo debido a nuestra siempre excesiva suspicacia no reconocemos. De ahí que lo común sea no sólo que a cualquiera que se cruce con otro en su espléndido camino se le comunicará una verdad paradójicamente inaudita o se le ofrecerá una ocasión de riquezas inabarcables. Es que, por pura simetría, a cada cuál le corresponderá tan generoso papel en buena parte de los intercambios, en la mitad de ellos, fluctuaciones arriba, fluctuaciones abajo.
Como digo, no sé qué confiado debe preferirse. El confiado egoísta es precopernicano pero ilusionado. Al final concluye que una confabulación se aprovechó de su magnética posición de privilegio. El confiado simétrico ha de acabar por igualar demasiado todo lo que el mundo nos ofrece, ha de acabar por decir algo así como: "si hubiera sabido que la verdad era esto".

sábado, mayo 19, 2007

Pequeña y fingida paradoja de la bicicleta

La mediana familiaridad con las cosas provoca que nuestros éxitos o aciertos, casuales, a favor de nuestras agudas percepción y memoria de la rareza estadística, nos sorprendan. No esperábamos la casual demostración de habilidad con apariencia de demostración de habilidad con que dejamos admirada a la concurrencia y que a nosotros mismos nos deja con alma de póker.
Por su lado, el haber nacido para algo tiene dos variantes. Una, la conocida, la que justifica la expresión y que corresponde a casos en que el haber nacido se ha acompañado durante años, del estudio, el cultivo, la práctica. Otra, la perdida, la sospechada quizá, la entrevista, la de la dolosa o inocentemente perdida ocasión para una maestría dura de conseguir pero laudable siempre.
Y es que nuestras habilidades hablan con el lenguaje peculiar de la capacidad de enseñar y la capacidad de aprender, que es un lenguaje peculiar que se pone mal por escrito (Aprenda a andar en bicicleta en diez lecciones 1).
Y se ven dobladas por la apariencia y el espectáculo. Pero nos ilusionamos de vez en cuando con alguna propensión impensada o, más curiosamente, con un pasado falso pero que nos atribuiríamos ante los aplausos de la concurrencia.

1. Recuerde el lector las disquisiciones natatorias de la novela de Eco La isla del día de antes, L'isola del giorno prima en el idioma anterior.

viernes, mayo 18, 2007

Dos notas

1. Descubrir en Sarkozy algo así como el verdadero reformador, el que enseñará qué es la izquierda a la izquierda y la democracia a los patanes, es un síntoma de degeneración intelectual al que acompañan la pereza y, según los casos, alguna sinecura. El mecanismo es similar al que se dijo a propósito de los grandes relatos: un columpio retórico que ha entrado en resonancia sin que eso impida que la imagen se congele en uno de los extremos: Como izquierdistas, progres y estadomulgantes han dicho lo que han dicho de Sarkozy, éste no sólo debe tener razón, sino que ha de ser también el anverso luminoso de los mismos.
A estas alturas, no se puede esperar nada de las izquierdas, pero está injustificado conceder por ello alguna beligerancia intelectual a los denunciadores columpiantes de su inoperancia y falsedad, que se atreven con sus denuncias en virtud tan sólo de su misteriosa y pretendida posición superior, que hacen meritos con sus palinodias y panegíricos al corso de los acontecimientos, una afición tan leninista, si neo-con, tan progre, tan en nómina, y que tanto depende de la propia, profunda y osada ignorancia

2. Afear los llamados ataques personales cuando la verdad de la acusación, más o menos insinuada o subrayada, se da por supuesta o por indiscutible. Es decir, al mantener la llamada vida privada fuera del debate del modo en que se hace, se convierte una historieta de vocación trivial en evidencia innegable, así aceptada por todos y que no deja de apuntarse, sin palabras, mientras se dice que se la está expulsando de la palestra, de los floridos argumentarios, de la deontología, ¿o era la odontología?

El relato de que todo es relato

De las pálidas verdades se sospecha que no dejan, con tan sólo un ligero rascado, residuo de verdad alguno. Como las pálidas verdades toman color por totalización en su variante metafísica, la denuncia, algo que trasnochada -no por su ausencia, sino por su ubicuidad creciente, que ya es oxímoron- , de “gran relato” cobra cuerpo en boca y pluma de los que se ganan el sustento con el hilvanado de palabras y otros sofismas.
Así pues, como las cosas están difíciles y hay que hacer todo sencillo, es mejor disolver todo el grumo de pálida verdad en la vasija etiquetada del mito: que nada quede, sólo está el saber del intelectual que denuncia la ciencia ajena.
Esto tiene su lado gremial: su gremio (escritores, filósofos según dicen, etc.) tiene las claves de todo y sólo ellos tienen la verdad de su pirronismo siempre paradójico, por decir lo menos. En buena consecuencia, el resto de los mortales no pueden esgrimir verdad alguna, salvo la verdad práctica y eclipsada de que son ellos los que están manteniendo aquella nube de parásitos.

jueves, mayo 17, 2007

De sus lecturas

De sus lecturas, que desordenadas, dio en convertirse en una de las figuras que había venido a creer que sobresalían por su excelencia intelectual, su sabiduría o vaya uno a saber qué virtud solitaria. Aclaro que lo hizo sin ser plenamente consciente de estar tomando una resolución; por lo cual, puede bien decirse que no la tomó, sino que la resolución le tomó a él, consideración que nos llevaría por uno de esos caminos que son la fuerza de las divagaciones.
Huelga decir que aquella sabias figuras eran vanas representaciones, que ni tuvieron su época ni su minuto. El relato no concluye, no ha concluido, y su final se ha de sustituir por hipótesis nunca definitivas que dejaremos al lector, más industrioso si no les dedica su tiempo que si lo hace arrastrado por esta nimia lectura.
Se acompaña también el relato de un corolario: si todo libro es inexacto, si toda interpretación es insegura, toda lectura es peligrosa pues nos pinta el mundo al que salimos por la mañana como si fuera otro, el que de ninguna manera.

miércoles, mayo 16, 2007

Guerra de columnas

El avance de las columnas y su amenaza o su promesa. Las columnas como reliquia colonial en alguna guerra europea del siglo XX; el alucinado prestigio de la columna Durruti frente a las columnas de Mola. Flechas en un mapa que comprimía la dimensión temporal en la carta y sus colores. A la escala de continentes y grupos de ejército o de pueblos; a la escala de comarcas que tenientes puntean a paso de gasolinera. O flechas virtuales que jalonaban delirios arruinados.
Entre esos factores de prestigio de la columna no despreciaríamos del todo, a la altura de nuestra Guerra Civil, la memoria que pudiera habernos llegado de los frentes de la Primera Guerra Mundial. Las columnas, además de la épica exótica, de la estética móvil, de la aventura del movimiento, parecerían contradecir la crueldad inmóvil de la guerra de trincheras.
Esa guerra moderna de las posiciones excavadas era ya antigua, como se demostraría al poco en Polonia y otra vez en la Francia de la primavera de 1940.
Frente a ella aparecería la columna como metáfora de la velocidad (raudas las columnas motorizadas, pero no hay trincheras motorizadas), del auxilio, de la libertad de movimientos.
Que todo esto sea metáfora y que las columnas motorizadas de Guderian y Rommel tuvieran poco o nada que ver con las alpargatas cunctatorias de los de Durruti no impide que ambas contradijeran una versión fuertemente asentada y hacía pocas décadas de los horrores de la guerra. Era también la libertad como separación o alejamiento de los seis pies de tierra reglamentarios, o cinco si se era bajito.

martes, mayo 15, 2007

Jugada de estrategia

En el fútbol, la estrategia es algo así como la táctica de la artillería. La que se llama táctica es la estrategia, aunque puede ser también que la estrategia sea lo de fuera del terreno de juego, la tarea del entrenador en cuanto que rebasa sus funciones, la tarea del presidente, etc.
Pero en otros terrenos la táctica se contrapone a la estrategia por el claro acotamiento categorial de aquélla. Todo es estrategia, pero táctica sólo es la disposición y uso de las fuerzas en el campo de batalla.
De ahí que, en el fútbol o balompié, el campo, el terreno de juego, por todo lo dicho, sea mera ilusión.
Mañana: Guerra de columnas.

lunes, mayo 14, 2007

De viento desarmados

El viento es arquitecto más tenaz y duradero de lo que puede suponerse, porque el mismo viento es la obra: véase la arquitectura de un ciclón que, si acaba por disolverse, es sólo por la inaplicabilidad de las escalas humanas, excesivas o insignificantes.
El viento acumula productos vegetales en los ángulos triedros y en otras rinconeras, que de los dos modos debe y puede evitarse el decirlo.
El viento es también arquitecto por eliminación de material sólido y, fantásticamente, es autor de arquitecturas en movimiento como las dunas que parecen, cuando aisladas, el vientre fértil de un insecto.
Los teatros del viento los vemos en un contrapicado al final del cual nos aparece un actor de raza contra un cielo azul pálido; el viento es un teatro que pinta días de realidades fugaces y de sólidos que se nos escapan.
El viento no es apolíneo ni dionisíaco. El viento es el espacio hecho flechas innúmeras y discontinuas que se aúnan sólo para herirnos.

domingo, mayo 13, 2007

La soledad del mediocre corredor de fondo

Bajo la lluvia, por la pista que recorren impertinentes los vehículos todoterreno, el corredor se ha decidido a un sprint liberador. La euforia, que es rara, de la lluvia. Pero estas aceleraciones son fugaces en las cuestas arriba. La liberación se vive con cierta estrechez que afecta al pecho y a las vías respiratorias.
Como ya no llueve y está escarmentado, el corredor desciende poco a poco por una pendiente suave y quizá resbaladiza. Se cruza con algunos paseantes que han aguardado bajo la oportuna tejavana al final del chaparrón. Es la primavera, pensarán todos ellos. El corredor lo pensará con su cerebro de corredor, pensando a furiosos resoplidos, como un intelectual orgánico en sus momentos de triunfo.

sábado, mayo 12, 2007

Lución

¿Y qué decir del lución, al que no le esperan metamorfosis ni más paradoja que su condición ápoda y terrestre? Hemos visto uno aplastado en la carretera, de pasada, y hemos vuelto sobre nuestros pasos, cuesta arriba y al final del resuello.
¿Era un lución? No sabría decirlo, bidimensional y geométrico en el asfalto. Por la mañana, no lejos, vi lo que quedaba de un sapo que ya me había llamado la atención unos días antes. El sapo es el sapo, pero el lución es uno de esos animales de condición disfrazada, de quiebro en la taxonomía. El lución bidimensional incorpora o nos recuerda la dimensión del tiempo y los divertículos (aunque quién sabe) del arbusto de la vida. El arbusto de la vida, que es una madreselva que agota un jardín pentagonal y hermético, que expulsa a los pacientes vecinos, que se consume a sí misma, que no es nada en el arbusto de la vida.

viernes, mayo 11, 2007

Calandrias, ruiseñores, pájaros que de lejos parecen como pájaros

La niña ve un mirlo (vemos que ve un mirlo) y dice:
- Mira, un cuervo.
Todos los mirlos se convertirán en cuervos a fecha ya fijada. Por eso cuando vemos un mirlo sabemos que es verdad que será cuervo. Porque no ha llegado esa fecha y todavía es cuervo. Los petirrojos que, sin duda, veremos cumplido ese día corroborarán también, porque no se hicieron ni cuervos ni grajas, la verdad de nuestro aserto.
Por lo que se refiere a los mirlos de ese día, serán con toda seguridad gorriones disfrazados. Y lo excesivo de su pico fingido les delatará.

Infamia

"Conmigo no van los nombres de las grandes ciudades, creo en las personas. Creo en las personas y siento comunicarles que, aunque el contrato está perfecto, no se firmará hasta después de las elecciones".

Tras estas palabras pronunciadas en público por don Bernardo Charles Ecclestone, a quien no hará falta presentar -como no hará falta recordar el contexto ni explicar el sentido preciso de las mismas-, don Francisco Enrique Camps Ortiz declaró que daba:

"Gracias a Bernie Ecclestone por la confianza y el cariño que me ha mostrado todos estos años, por decir estas cosas tan preciosas, como es vincular el gran premio de F-1 a que yo continúe siendo presidente de la Generalitat."

Material que registramos para una cada vez más necesaria Historia universal de los políticos autonómicos.

jueves, mayo 10, 2007

Que el trabajo nos encuentre inspirados

A lo Whistler. Una experiencia que no se niega a nadie. Resolvemos una tarea en media hora al precio de haber rumiado inconscientemente el asunto durante semanas, de haberlo diferido o de haber resuelto muchos otros y heterogéneos asuntos. Y de haberlos resuelto a lo largo de los años.
A lo Poincaré, según se cuenta, complementando el arduo trabajo con el trabajo inconsciente que ha engrasado una vida de esfuerzos.
Todo ello, modestamente, si nos lo hemos currado. Si no, la lotería. Es ésta una ontología del pasado. El sujeto puede lo que acumuló y se multiplicó en su pasado. Aupado sobre los propios hombros, como un Münchhausen contorsionista.

miércoles, mayo 09, 2007

La oposición inverosímil

De una bolsa con bolas blancas y negras se extrae bola tras bola. Se extraen con reemplazamiento, creo que se dice, de tal manera que la probabilidad de extraer una bola blanca sea siempre la consabida p y la de obtener una negra q = 1-p.
Imaginemos que a nosotros, ignorantes del color de la bola, alguien nos dice, después de cada extracción, "blanco" o nos dice "negro" . Si suponemos que la probabilidad condicional de que se nos diga "blanco" cuando la bola es blanca es apreciable, y si suponemos lo mismo para la bola negra y la palabra "negro", podremos hacer lo que mejor nos parezca, pero parece razonable considerar que la información que se nos comunica es significativa, que es útil, que algo nos dice.
No podríamos decir lo mismo si, a sabiendas de que debiéramos esperar una proporción p estimable de bolas blancas, nuestro informante nos repitiese miles, miles, millones de veces, "negro", "negro", "negro". Una de dos: o p =0 o p("negro"/bola negra) =1 y p("negro"/bola blanca") = 0 siendo p >0, que creo que se dice así.
En romance, o pensamos que todas las bolas son negras o que nuestro informante es algo peor que un mentiroso. El asunto tiene una explotación psicológica, tal vez relacionada con nuestras pobres intuiciones en materias probabilísticas, a saber: que lo vemos claro en una situación como la recién delimitada, pero no cuando las probabilidades son "intermedias" y lo son tanto las de los decires (los efectos de la jerga bayesiana clásica) como las bolas (las causas).
Y parece que el asunto también nos enseña algo sobre las ideologías y la labor propagandística. En concreto, no necesitaremos un enorme esfuerzo de abstracción para imaginar una sociedad política en que muchísimos individuos consideren que de un lado sólo se pueden esperar bolas negras, así que celebrarán que del otro lado sólo se oiga el cántico de "negro, negro, negro". Y es que la responsabilidad de la crítica es cambiar de mensaje de vez en cuando, aunque sólo sea porque hay algunos individuos que no responden al perfil anterior. Nótese también que el error simétrico, y abundante, es el de, tras diagnosticar como mentiroso al heraldo de los "negros, negros, negros", suponer que todas las bolas del saco son blancas.

martes, mayo 08, 2007

El tren

El tren, esa metáfora del espaciotiempo o del tiempo sólo. El tren por el que caminamos arriba y abajo, adelante y atrás, mientras incansable recubre su preestablecida línea.
Los trenes que se cruzan con la rara furia de un fenómeno cósmico, pero encauzado por unos carriles aun más fuertes que sus explosiones y sus memorias de vapor y fuego.
Otros tiempos que son como trenes circulares, que se han mordido la cola y siguen girando aunque no se encuentra ya nada más fuera. Aunque no haya fuera.

¡Rayos!

Sergio Ramírez nos dice hoy con distancia de quién proceden las ridículas ideas cuya difusión indiferente nos escandalizaba ayer. Nótese que las nuevas teorías son siempre antiguas, como los anzuelos y entrarles.

lunes, mayo 07, 2007

A las siete en punto de la tarde

Como no suelo leer su bitácora, no sé si Sergio Ramírez bromea sobre la pseudociencia New Age y otras tonterías igualmente antiguas o si se las toma en serio. El lector puede entretenerse rastreando Internet en busca de las fuentes de la memez con que hoy solaza al lector y cuyo descubrimiento ya relató en una entrega anterior.
Lo de rastrear las lecturas de Ramírez sobre la Resonancia de Schumann lo hemos hecho esta mañana con no malos resultados. Es patente que no ha leído artículos serios y accesibles sobre un asunto bien conocido y más bien se ha ocupado de cosas similares a ésta. Notemos, con todo, que los saltos lógicos han de justificarse de algún modo, incluso cuando sólo se parodia o se cita con el más irónico de los propósitos. Lo que no sé, ya lo decía al principio, si es el caso.

domingo, mayo 06, 2007

Al fin, el Sol

Se abren las nubes y comienza a brillar el agua que, milesia, está por todas partes. El Sol habrá de despertar a las setas que estallarán en su urbanismo exponencial y apto para metáforas de nimio fuste. Que promoverán conversaciones que no son las de los pescadores, sino las de los buscadores de tesoros minerales.
Pisotearemos la hierba para que haya barro. Pero donde la hierba es más alta andaremos despacio por si se encuentra allí alguna sorpresa gastronómica o, como decimos, urbanística: zafiros para la sartén con ajo.
Por el monte nos dicen que se esconden los lobos, esos señoritos. A los papeles se asoman pastores airados de subvención y contrasubvención. Se ofrecen mastines en las páginas de anuncios por palabras. Se busca un mastín con sus buenos piercings y otros complementos. Nos retiramos monte abajo con la prisa continua del domingo por la tarde. (En estos domingos por la tarde en que suena no tan quedo el piano secular de los noticieros deportivos). Spleen de los domingos campestres; para comer nos han ofrecido asadurilla. Llevamos unos días cerrando círculos como navegantes entre circunloquios.

sábado, mayo 05, 2007

Sueño cinematográfico

La lluvia en el cine ha ido cambiando de significado y de intención, sobre todo de esto último y suponiendo que lo primero nombre algo. Porque si nombramos significados, ¿cómo iba “significado” a nombrar algo?
Sin embargo, aun siendo cierto que alguna mutación se ha producido (cuya dilucidación debe dejarse a los espíritus más filosóficos), el sentido constante de la lluvia ha sido siempre, creo yo, el del interior. La lluvia es siempre un interior. En el cine, los personajes están en la lluvia, dentro de la lluvia. Ya pensemos en Gene Kelly o en Andy García.
Vinieron las lluvias y el mundo de las lluvias es cerrado como una colonia en un satelita de Júpiter: Y con toda la carga de la paradoja ligera ya dejó entrever Louis Bromfield que el exterior, ya fuera rodeado de la más elemental arquitectura, era el de “la hora en que el aire detenía su curso, un aire impregnado de la pesada esencia desprendida por el estiércol de vaca y la madera ardiendo”.
En fin, que en el cine salimos al interior absoluto para mojarnos, para acabar calados hasta los huesos. Blanqueados como los huesos. De la vaca, del cementerio de elefantes, de su autopista. O mojados en el interior del fuego de la selva de las hormigas, que es otra lluvia minuciosa.

viernes, mayo 04, 2007

The Right Stuff, the Eight of Them

Ha muerto Walter Marty Schirra. Durante unos años, este nombre era una sombra extraña en mi memoria. En estrecha paronomasia con el del elegido para la gloria, se me había cruzado el nombre -alguna lectura mediante- de un destacado en la infamia, Baldur Benedikt von Schirach (1) y, sin embargo, el nombre me seguía sonando a astronauta. Y me sigue gustando que así me sonase en años tardíoskylab porque eso tienen que ver con la percepción de la extrañeza onomástica (Schirra entre Glenn, Carpenter, Cooper, etc.), extrañeza incluso dentro de los extraños nombres del cine y el telefilm, y percepción existente a edades muy tempranas.
Schirra fue astronauta mercurial, geminal o gemíneo y apolíneo. Su nombre se me quedó bailando hasta que, quizá por alguna lectura o por algún programa televisivo, se me reordenó la memoria de aquellos años que vieron el nacimiento del destino más triste de un héroe: Piloto del módulo de mando ante sus josués. Y Wally Schirra ocupó su lugar en una epopeya jalonada de muertes terribles (que no se detuvieron), en una epopeya global (2) en que, más o menos, todos volamos a la Luna, jugamos entre las estrellas y tuvimos nuestras buenas noches.

(1) "Cuando oigo hablar de cultura, saco mi revólver": atribuida a Goering y por gremio tantas veces a Goebbels, la frase parece que se debe a la retórica biliar de este individuo.
(2) Si no absolutamente global, sí que incluyó a casi todo el mundo: fue penimundial.

jueves, mayo 03, 2007

Bombarnac

Ahora que Anagrama ha publicado la obra de Tom Reiss sobre Nussimbaum, que tal vez nació en Bakú y que Rostropovich, que nació en Bakú, acaba de morir, consultamos la Wikipedia para examinar la conspicua nómina de personajes nacidos en esa ciudad del viento y el oro negro.
Manifestamos habernos interesado con anterioridad por Kasparov, Sorge, Landau y Lofti. Hemos de decir, aprovechando la ocasión, que sólo teníamos una difusa conciencia de que los tres últimos eran naturales de la ciudad hyrcania (esto es, del Caspio). Observemos también la tendencia peculiar de esta breve relación hacia lo mal definido o ambiguo: Nussimbaum, Sorge y, theoretically speaking, Lofti. Como no hemos incluido a Althshuller más arriba no diremos nada a nadie sobre los contornos imprecisos de su teoría (theoretically speaking), sistema TRIZ o lo que sea.
En cuanto a Landau, habrá que mencionar que los números naturales se le quedaban pequeños a la hora de establecer un rango de los grandes físicos y no le hacía ascos a las categorías decimales, véase la wiki. Y que no fue decimado por poco; vuélvase a la wiki.

miércoles, mayo 02, 2007

Sarkozy

No estoy oyendo a Sarkozy, que en la mayoría de los mundos posibles sería un simple botarate. Por lo que deducimos que el mundo que habitamos pertenece a un raro subconjunto de medida cero que el índice de Dios ha señalado singularmente para nuestra perplejidad, conclusión que a Leibniz le produciría unas calenturas hannoverianas.
Pero corrijo mi juicio a la vista de la definición académica de botarate ("Hombre alborotado y de poco juicio"), pues el juicio de Sarkozy es suficiente si consideramos algo así como la mónada Sarkozy y, desde luego, no tengo mayor interés en negarle juicio o prendas a este hombre. Lo que sucedería con Sarko es más bien que apela a la disminución o eclipse total del juicio de los demás, lo que no se sabe muy bien si es virtud de sabio gobernante o de más sabio todavía demagogo, figura ésta ciertamente admisible salvo en el caso de efusiones sentimentales programadas: "Tout au long de cette campagne je suis allé à la rencontre des Français avec mon histoire, avec ce que j’ai appris de la vie, avec mes souvenirs, avec mes émotions. J’y suis allé avec en moi toute la volonté de changer les choses. J’y suis allé avec mes rêves de jeunesse qui ne m’ont jamais quitté. J’y suis allé avec ma longue expérience politique qui m’a tout appris. J’y suis allé avec tout ce que l’exercice du pouvoir m’a fait découvrir, avec toute la douleur à laquelle il m’a été donné d’être confronté." O como diría alguno Jardin du mois de mai, où êtes-vous ce soir?

martes, mayo 01, 2007

Miren, pasen y vean

Parece ser que el Gobierno Vasco ha aprovechado la ocasión del aniversario del bombardeo de Guernica para instar al Gobierno Español a que pida perdón por el mismo, pues no estaría de más que pidiera "perdón por todos los crímenes cometidos en nombre de España". Las entrecomilladas se citan como palabras pronunciadas por Azkarate, locutora o portavoz del primero de los gobiernillos antedichos.
Como era de esperar, los comentarios -que no han faltado, como también era de esperar- han acusado de mala fe a la misma y a sus portavoceados. Pero la mala fe suele requerir de algún disfraz estratégico que supera los saduceísmos de tercera división con que se reta al Gobierno de la memoria histórica.
Porque lo cierto es que estas que para muchos son simples provocaciones pregonan bastante a las claras cuál es la lógica del nacionalismo fraccionario continuo, incesante en su murga. Y esta lógica parte del axioma de que ellos no son España ni parte de España, lo cual no importa demasiado, y después se asienta sobre el borrado o la reinterpretación de cualesquiera hechos, siempre a favor de un relato que calificaríamos de anti-paranoico: pues lo que hace es construir o simplemente manifestar una y otra vez un relato delirante, pero extraordinariamente simple, sin arabescos o complejidades, un relato que es pura negación de la historia, de la historia que ha sucedido y, por así decir, de la capacidad de suceder, de ser real, de la historia.
Así, los argumentos que se han podido leer contra semejante petición o, como decimos, provocación del Gobierno Vasco están condenados a que nos parezcan a algunos muy bien y a que a los nacionalistas les resbalen, les resbalen hasta la opacidad absoluta. Y si se permiten el lujo de que les resbalen, será porque han elegido otro campo de batalla para que arreglemos nuestros, como se dice, desencuentros.

lunes, abril 30, 2007

El fútbol y el mismo

No sé si es un modelo o es directamente el eterno retorno. Conténtanse algunos con que el fútbol sea un festival de eternos retornos si tal cosa -así Poincaré- es susceptible del plural. Cabe que el eterno retorno, con su momento subjetivo (si subjetiva puede ser la iluminación que el demón procura, rechazo o entusiasta aceptación subsiguiente) y objetivo (Simmel, Poincaré, Simmel, Poincaré, Simmel, Poincaré,...)
Tal vez sea todo un juego de contrarréplicas y réplicas, tragedias y dramones que se repiten como comedias, todo tragicomedias sangrientas, que si no dejan ver la sangre es porque se vierte fuera de la escena. Entender un campeonato como entendimos aquel otro y entender el mundo y sus habitantes como entendimos el primero. En el fútbol todo se repite, salvo nuestra falta de memoria. Porque el eterno retorno requiere olvido y el demón, el hombre, pues se ve que no se ha olvidado.

domingo, abril 29, 2007

La Rioja engalanada

Lo vulgar. Lo vulgar en música y en palabras avant toute chose, que decía el otro. Los gobernantes riojanos lo han conseguido en muy pocos años con la inestimable ayuda de la televisión sabatina.
Obsérvese: La Comunidad Autónoma de La Rioja tiene dinero para gastárselo en un programa emitido por TVE. Los réditos de semejante operación habitan, sin duda, el limbo de la economía que no pudo ser, que es la que no computa el coste de lo zafio. Veinticinco años después, habitamos ripiosamente en este mundo de botarates.
La televisión del sábado noche y sus atrocidades. La incomprensible televisión, que muestra el domingo al Presidente del Gobierno fervorosamente aplaudido por el obediente y atento público mitinero cuando aquél repite eanrcando las cejas el sintagma "La ley de partidos". Público sí, atento a la señal, pero necesitado tal vez de las reiteradamente reiteradas reiteraciones del citado.
Aprensiones televisivas: unos rústicos que cifran su grandeza en un espectaculo degradante y otros que nos muestran los ocultos y arduos significados de las esdrújulas emisiones vocales de nuestro querido Presidente. Y Andrés Montes, que sigue sin saber de fútbol.

sábado, abril 28, 2007

Primavera

Las lluvias de abril y el verde de las lomas, o la arena de los caminos se diría que crujiente bajo nuestros pasos, crujiente y húmeda, lógicamente en un contradictorio prestigio de repostería y regadío.
La primavera es breve como lo son las lluvias de abril, que nos visitan hasta que se aburren de sus incursiones sobre el caminante y sus rápidos repliegues, aunque nosotros no nos aburramos de los cielos cambiantes, claros y oscuros a la vez, que nos parecen cielos en tres dimensiones como un multimedia de alguna secta evangélica.
Apreciamos, decíamos o queríamos decir, la lluvia sobre la arena, la sílice y el agua, esa tabla para nuestras pisadas, las de los perros, para las rodadas de los todoterrenos y para las irregularidades de la escorrentía a pequeña escala. Esplendor en la hierba a la espera de la gloria en la flor. Breve como la lluvia que apenas había comenzado.

viernes, abril 27, 2007

Sobre el chiste

El chiste sigue siendo un misterio que se sigue enhebrando entre las barras de la oposición que contrapone mecánico a orgánico, alegoría a símbolo. Y es, claro, mal llamado misterio porque lo que sucede con lo imprevisto es que su teoría sólo lo prevé genéricamente, estadísticamente, cabría decir, y eso no es ningún misterio.
Pero lo previsible o lo imprevisible no se define sólo sobre las posibilidades de una gramática, sino sobre lo que hagamos con ella en un momento preciso. ¿Quieren que se lo cuente otra vez?

jueves, abril 26, 2007

Jornadas día cinco

Vemos a Manuel (que presenta a Antonio José Ponte) con la brevedad de un intermedio y con la lluvia a jarros. Pollos Alicia Alonso que Manuel explica bien. Encontrarse con el hambre en la edad adulta y padre de familia es experiencia de la generación de mis abuelos, que no de la de mis padres. No obstante, el hambre siempre definiría peculiares infancias y el entusiasmo de la memoria por alguna abundancia fugaz en los días de penuria es entusiasmo de primeros años.
Isabel e Isabel. Ricardo que confunde el nombre de otro Ricardo. Bebemos la cerveza con la síncopa particular de quien la bebe al ritmo de los bebedores de vino. Eugenio. Grupos y grupúsculos. Me voy mañana y no habrá crónica secreta. Ni, como ésta, presurosa.

miércoles, abril 25, 2007

Jornadas día cuatro

Llego tarde a interrumpir a Vanesa y Ángel María. Interrumpo a Rafael y su ángelus metapoético. Dos estilos, clásico desde el fondo de la pista y belmonteño, como el que no quiere la cosa, cargando la ironía como una suerte que nos suaviza tragos agridulces o que pertenece al repertorio sancionado del arte.
Se ha temperado la tarde y, por eso, agrada que la poesía parezca referirse a viajes de verano, a coches sin aire acondicionado y a alguna deambulación crespuscular, nocturna y tenuemente polvorienta.
La salida tiene un aire de vaguísima promesa y anuncio de larga reunión a la que renunciamos. Pepe y Pedro se despiden tras una breve investigación histórica a propósito de una saga local de vinateros. La juventud se prodiga en un dulce abril de medianeras. (En las que nos fijamos cuando, más o menos, estamos mirando al cielo.)

martes, abril 24, 2007

Jornadas día tres

De la forma del mundo. Raúl cataloga subterráneos. Subterráneos o no, marchamos de un lugar a otra época por los secretos pasadizos (a la luz del día) de los versos de Juan Manuel y en prefiguración ("soltanto un tunnel") de Ángel María. Veo en la concurrencia quien viaja con los ojos cerrados de una imaginación que nos parecería vicaria. Puede que mantener los ojos abiertos o cerrados esté correlacionado con soñar o no en color. La vida es tengo sueño.
En el entretanto nos movemos rápidos de dentro a fuera del cuadro, en aventuras patentemente secundarias, condenados a los teatros oscuros de la historia y de las traiciones. Nos movemos ahora con la mirada de un viajero anónimo o con la desesperanza tranquila de un lector que sueña el libro que quiere leer y que nunca leerá. Cerramos ese libro y hemos encerrado en él a ese lector que no sabe que es prisionero del libro que busca leer.
Nos despedimos cansados, muy cansados, de un día de fatigas menores, tan febrilmente provinciales. Tan amigables, por otra parte.

lunes, abril 23, 2007

Centroeuropa

(A propósito de una conversación) El mapa de mis recorridos turísticos por la vaga Centroeuropa no cruza demasiadas fronteras, ni fatiga asombrosas curvas de nivel, por más que haya cruzado los Alpes y sus extensiones orientales.
Pero es un mapa con cierta propensión al énfasis literario, a la sobrecarga, a una autoconciencia, más que pasmada, temerosa de una memoria que a mis connacionales les resulta más bien tangencial. También es un mapa digamos que histórico porque Centroeuropa (o cualquier otra denominación alternativa) rotula algún pasado que impregna nuestros deseos más o menos imprecisos.
Por desgracia, junto al mapa de mis andanzas sólo hay ilustraciones veladas o indiferentes, pues mi recuerdo es víctima de categorías demasiado literarias. Pongamos, metabólicamente hablando, que, de pura literatura, tenía el viajero los pulmones y tenía el cerebro como después de remontada Nerudova a paso de maniobra, que es una imagen repetida y fisiológica, ciega, que aún y siempre se me alcanza.

domingo, abril 22, 2007

Teoría del descanso

Una teoría que crece sobre la paradoja genética: sólo puede teorizarse en domingo. Pero como el domingo es el día del pasado (¿Qué hacía Dios antes de crear el mundo? Respuesta: nada), propenderemos a una escolástica tardía y de arquitectónicos latines.
En cuanto se refiere a labor de campo, apuntamos el extraño panorama de los paseantes vespertinos del domingo, en particular en estos días de explosión térmica de la primavera. Etología que adjudicaríamos a décadas de más discreto calendario, que creímos propia de gentes para las que el domingo es el domingo y no han nacido aún al ocio el viernes y el sábado.
Nostalgia, en consecuencia, de antiguos tedios y dulzura contradictoria de un recuerdo que ya no era, al menos en nuestros mejores viernes. Nostalgia de un mundo de puertas cerradas y de gentes que gotean verano y estío junto a una fuente callada a veces, generosa siempre.

sábado, abril 21, 2007

Jornadas día trino

Música rumana. Un día serio y neoclásico como un mejillón entre las nubes. Como César opta por las cinco cuerdas, recuerda a Orlando y sus décimas. Diezmamos pimientos del padrón, unos yambos y outros non. Raúl y Rafael dan cuerda al Ángel cuanto antes, como si le hiciera falta a la música de sus dos esferas, dos, graves y peludas (1), con la consabida singularidad topológica que se sigue de tal fenómeno letraferiado.
Manuel, Javier y Rafael; Huidobro toca la guitarra de hojalata y el Altazor en bajamar, aljamiado y atuneado: los atónitos se escapan lamiendo las jambas, los acólitos esperan por si las gambas, el acónito átono y anticadente como un verso que baja las escaleras de la consulta de venéreas. La noche como un rebaño inaudito.
(1) Ángel Guache: "Siempre ando / con las esferas colgando."

viernes, abril 20, 2007

Jornadas dia uno

Cabrera. El día post Messi, dejando manderecha El Maestrazgo. El público se diría que frío a fuer de discreto. La novedad del grupo es la opción por las terrazas: un grave error en el que no incurriremos.
No llevábamos oídos muchos pájaros ese día y había que reemplazarlos, compensar la falta, el déficit canoro. Se cita a Coleridge: "In Nature there is nothing melancholy" me parece, a vuelta con los ruiseñores; entre el follaje, cabe la puente, se presume, birds in the night, pajarracos y pajarracas, todos los pinzones en un árbol liándola y los pinzones, ya se sabe, con sus conversaciones de cofa a cofa.
Ramo, Doctor S. y Pedro se derivan hacia el tembloroso oficio del chiquiteo. Conversaciones médicas, indelicadezas teológicas, paradoja de un papa luterano, la noche es un recipiente al que no le vamos a levantar la tapadera.
Los vencejos -según se nos recuerda- se acunan varios miles de pies más arriba. Nosotros somos rupícolas de arrastre, con manazas y no con atrofiadas patitas. Del suelo se siguen levantando columnas de aire. El alcohol favorece extraños fenómenos adiabáticos entre la concurrencia, lo que quiere decir que la concurrencia define un fuera con el que no tiene más cálido intercambio. La poesía está hecha de crepúsculos entre ruinas subvencionadas y otros pasados que cantan cada día mejor.

jueves, abril 19, 2007

Jornadas día cero

El patinillo a última hora de la tarde. La temperatura sabia que se ha alejado de los rigores previos para hacernos mirar al cielo desde ese cercado entre medianeras, el polígono del cielo entre las casas. El cielo, azzurro ma non troppo. No hay aeroplano sobre los tejados, Recajo está lejos. Ni nubes en nuestra perspectiva.
Ya saben: este verano de plenitud que nos invade como la máquina de los discos, como la llanura por el bochorno anegada, o más bien como todos los ecos reunidos. Porque siguen volviendo las anguilas hacia ti: “di ramo in ramo” para los lectores de la poesía turolense, “e poi / di capello in capello,” para no hará falta decir quiénes. Sake amargo. Cantare nel buio por volver a lo de Capello.
Añadamos que los diálogos tienen el ritmo de las abejas o el de los abejorros. De corrillo en corrillo, hasta que el aire se torna incandescente. El día cero es un día de promesas que a todo el mundo traen al fresco.

miércoles, abril 18, 2007

Eikon

Aparte de otras consideraciones que se han hecho y se harán, el Pulitzer 2007 a la foto noticiosa es de Oded Balilty y se nos antoja que de Ramón Casas. Pero sin mayor trascendencia.

Liturgias

Tal vez la liturgia despreciada sea una liturgia envidiada, mucho más efectiva, como trabajo público y como ceremonia. Hay desconfiar, pues, de las acusaciones de desatención a las normas y rutinas de la liturgia. Ésta sólo se puede medir por su efectividad, porque racionalmente todo ritual acaba por ser vacío e injustificable genéticamente: ¿Se imaginan a la tecnología actual detectando y eliminando el más leve rastro de levadura que puede quedar en el templo?
En resumen, que lo que hay es una liturgia más exitosa, más la vallecana que la toledana o la vaticana.

martes, abril 17, 2007

Reservorios

Otra posibilidad que vemos a propósito de la democracia es el descubrimiento y la explotación de reservorios de votos. El más famoso parece ser estos días el de los votantes indígenas en Hispanoamérica. Nótese que nos movemos entre la incorporación a la ciudadanía de muchísimos individuos y su utilización contra el sistema político existente, sistema que merecería su destrucción -al decir de muchos- precisamente por su responsabilidad en el mantenimiento como tales de esos reservorios.
La situación recuerda a la de la introducción del voto femenino, considerada en algunos lugares, por ejemplo en España, y desde la izquierda, o desde alguna izquierda, como un factor antisistema. Con todo, lo que sucede en Venezuela, Bolivia, Ecuador es muy diferente a lo que podía suceder en la Segunda República Española. No nos recordaría tampoco al triste caso de Argelia. Esperemos que los augurios negros se disuelvan precisamente porque la incorporación de los reservorios haga desaparecer los mismos reservorios. Como decía aquél, que los unos se disuelvan en los otros y que no quede rastro que distinga a los unos de los otros. En lo que a la política se refiere.

Mellonta tauta

El futuro se codifica para que lo leamos en clave de ironía. Queremos decir que sobre lo que nos sucede se proyecta el pasado y la sombra obtenida corresponde a esa figura del desánimo que es la ironía.
No es naturalmente, la única posibilidad. Si lo fuera, esa ironía se disolvería como se disuelven los sueños frente a la chimenea. O esa ironía nos disolvería como si sólo perteneciéramos ya a un futuro inalcanzable, tan falso como siempre.

lunes, abril 16, 2007

Educadores de la poblacion

Se diría que habitamos un estadio de leninismo suave en que los cuadros del partido no revelan ninguna propensión asiática, al menos ésa es la primera impresión. Por otro lado, su argucia suprema no es otra que la de recordar, cuando es menester, que ellos trabajan por la democracia liberal.
Los ingenieros de almas más sutiles, sin embargo, operan espontáneamente a favor del sistema -y eso es el mercado o es la astucia de la razón- y raramente se presentan a sí mismos como tales o se prestan a la tarea apologética de reclamar una mayor educación de las gentes de cara a una empresa determinada, ya sea la identificación de un enemigo o la conversión de uno antiguo.
Hay que advertir no sólo que toda esta educación es esencialmente desmovilizadora, sino también que reafirma el postulado presupuesto de la inepcia de la mayoría; no de la mayoría como entidad inerte y voluble, también de la mayoría de los individuos votantes como tales.
Por eso, el leninismo -como forma definitiva de la dialéctica entre élites y masas- contradice a la democracia. También es posible que la democracia contradiga a la democracia, esto es, que ésta sea un imposible sin más. En cualquier caso, no se debería permitir nunca a un gobierno educar a su -empleemos el posesivo- pueblo.

P.S.: Los llamados neocons -al menos sus representantes más conspicuos- son modélicos en su desprecio total del asunto de la pedagogía: sus argumentos se desdibujan si entre sus costuras se introduce la sospecha de que el pueblo tiene alguna importancia. Asunto bien distinto es el de los segundas filas y otros corifeos que recuerdan a menudo la necesidad de la domesticación adecuada.

domingo, abril 15, 2007

Sólo veo lo que creo

Así que lo que vemos es siempre un complejo de percepciones más simples y previamente catalogadas. Los primitivos del catálogo: no hay que por qué insistir en su búsqueda. Comenzamos siempre con el catálogo algo poblado. Pudiéramos sospechar que es éste un argumento que apoyaría a la metempsicosis: el alma dormida comienza a despertarse en un nuevo envoltorio mortal víctima de una amnesia casi perfecta, pero no del todo. Lo que no ayudaría a ninguna vía o camino de perfección, todo sea dicho.
Pero decía que sólo vemos lo que ya tenemos visto y las combinaciones de esto último. Ahora, sabemos -como nos advirtieron Coleridge, Poe y otros mistificateguis- que hay combinaciones previsibles y regulares y que lo novedoso está en la combinatoria en otra clave, una que no atiende a las reglas anteriores y que deshace las piezas para que éstas se reúnan de modo posiblemente asombroso.
De dónde procedan tales novedades es algo a lo que vamos a dar respuesta: Si es el mundo o si es el sujeto, uno acaba siendo el otro y los dos uno y el mismo, lo que no es de desear. Así que hemos de concluir que las cosas se ignoran unas a otras en gran medida, tal como nosotros, en nuestra humana limitación, las desconocemos. Que lo nuevo no es más que el síntoma de que hay muchas cosas y no sólo una.
(Todo esto venía a cuento de la ecolalia titular, a cuyas virtudes conversamente engañosas no renunciamos.)

sábado, abril 14, 2007

Baloncesto

Se me informa de que el pase se explica a partir de cierta edad, lo que convierte los partidos entre niños en una exhibición de bajos instintos. Sin embargo, la esencia del juego es el pase y sólo hay belleza intrínseca en el pase y en el movimiento de conjunto: en el límite sin pase, los movimientos que permiten al compañero con el balón ganar un espacio hacia la canasta. Lo demás es una danza más o menos afortunada, pero ajena; necesaria, ciertamente, pero que se refiere a capacidades individuales no consolidables en una actividad colectiva. Si aquéllas se igualan en promedio, será el equipo quien gane los partidos.
El niño juega solo o el niño juega ante otro niño, o ante un juez de severidad contenida, nos informan los filosofastros, algunos psicólogos marchitos o los literatos durmientes. Ahora bien, el niño no tiene por qué jugar. Debe aprender a pasar la pelota y a jugar a un juego de equipo. No importa que no esté jugando, porque para jugar hay que aprender. Que algo sea un juego, hasta el arduo aprendizaje, debe venir después o ser un alegre resultado colateral.
(Somos incapaces de definir juego, por lo que no es obligatorio ni es conveniente poner un supuesto juego entre el lugar que ocupamos y nuestro objetivo.)

miércoles, abril 04, 2007

Aviso

Volvemos el sábado 14 de abril.

martes, abril 03, 2007

Golorito

El jilguero está siempre serio. Es serio. Es un pájaro amante del cardo y serio. Que siempre mira hacia abajo. Que siempre te mira hacia abajo.
El ornitólogo se entrega a ensoñaciones paseriformes, esto es, de vuelo bajo; y es capaz también de las humanas ensoñaciones de vuelo gallináceo. No podemos asegurar si en su vigilia está capacitado para el tiro tenso y también para el tiro por elevación.
Este ornitólogo es una rara avis entre los suyos y puede que fuera. De hecho, si el jilguero ocupa sus meditaciones es por alguna melancolía infantil no exenta de la psicopatología que ese nombre vendría a designar. Sueña con días de plumaje juvenil, de primer año de jilguero. No sueña, dice que hay un pasado más libre de compromisos y componendas que habita en algún lugar del pasado.
Esta primavera que ha comenzado tan fría es paradójica para un ornitólogo. Nuestro ornitólogo hoy nos ha confiado sus tentaciones antropomorfizantes y con cierto humor reconoce que, en justa correspondencia, él debe hacerse pájaro. Añade que lo tiene difícil pues se dice de él, y con razón, que es ingenuo, que no es un pájaro, ni de cuenta ni pinto:
- Ya ves. No consigo mirar a nadie, ni en broma, por encima del hombro.

lunes, abril 02, 2007

Apólogo y apología

La didáctica transmuta la semántica de un relato, la fábula espera sus anclajes. Supongamos, por otro lado, una apología sin objeto ni destinatario, sin anclajes en el mundo; no con una variable que valga para un tirio, para un troyano o para los dos: Digamos que con la retórica habitual, pero sin que todo se erija en unitaria y cabal apología, que exige sujeto defendedero.
Y es que los géneros no son sólo cuestión de sus leyes o de sus principios. Son, para decirlo a la manera del físico o del matemático o del físico-matemático, cuestión de condiciones iniciales y de condiciones de contorno. Porque los principios son pocos y poco menos que vacíos. Lo que es peor, son hasta triviales. La realidad es poner las piezas en las casillas de salida, que eso es lo difícil. Las reglas caben luego en media página.
Así lo que el cuento enseña demanda una aplicación si se quiere menos gratuita que la amena historia de zorras y uvas que acabamos de leer. Lo que se espera de la apología es un lugar en el mundo, o en la ciudad, para saber contra quién disparamos nuestros dardos y a quién prestamos nuestro escudo.

domingo, abril 01, 2007

Putsch

El Domingo de Ramos y la Semana Santa nos sorprendía con el cambio de actitud del pueblo jerosolimitano en cuestión de cuatro días. De ahí que a la afición le resultaran siempre interesantes las lecturas en clave golpista de la historia de Pascua y las cavilaciones filológicas que descubrían capas no suficientemente disfrazadas en la reconstrucción de los cuatro canónicos.
El invento posterior del Cristianismo no prescindió, pese a toda su novedad, del sacrificio truculento y la sangre derramada: la muerte subrayaba lo infinito del sacrificio del Dios infinito en una de sus hipóstasis.
No descartamos que más de uno haya encontrado en la multitud que asiste a la procesión del día de hoy cierta proclividad a la deserción, una volubilidad dibujada con la geometría barroca de las palmas. Esa multitud se redimirá en los días siguientes, pero este domingo cedemos al capricho de convertirlo, de convertirnos, en desleales, negadores, conjurados de opereta, prestos a dejar a todos los compañeros en la estacada. Que así es el populacho de inconstante.

sábado, marzo 31, 2007

Cortázar

Tras los calendarios que se nos adhieren a las partes más insospechadas de nuestro cuerpo y nos dejan los órganos pares con el sesgo bisiesto del mundo octogésimo primero cuando se viaja en sentido Sur por el eje imaginario del tiempo, entonces (y si entonces es, fue o será algo en ese tiempo imaginario de relojes de trinquete hiperbólico), precisamente entonces, la voz nos aparece menos galicana, sin su fonética inconfundible y que quizá nuestra memoria exageró con los años y sin Joaquín Soler Serrano. Queremos decir que a la voz de Julio Cortázar el espejo incendiado de la memoria le hizo lo que al gol de Cardeñosa. O vaya uno a saber.
Porque si a uno le hacen escuchar una voz y unas palabras que vagamente reconoce, se le quedan pegadas a algún lugar donde su contraparte se ha ido transformando como algunos viejos discos que nunca escuchará ya el pesado que un día se los llevó de nuestra casa, mientras repetía que le gustaban mucho Charlie Davis y Miles Parker, que leía a Martin Bunsen (Bunsen como Johann Peter Gottlieb Bunsen para que nos entienda el lector) y que Hybris entrenaba al Atlético de Madrid. Mucho antes de que inventarán los CDs, cuando no habíamos visitado todos los rincones de la vida, cuando aún pensábamos que nos atreveríamos a visitar sus estancias más alejadas, las que nos esperaban con alguna promesa inconcreta, sucintamente laberíntica, cuando tendíamos un puente de tablas hacia la siguiente semana, hacia el siguiente capítulo, allá donde (se supone) encontraríamos otra pregunta.

viernes, marzo 30, 2007

Más sobre la termodinámica de la conspiración

Las conspiraciones aspiran a ocupar todo el espacio disponible y eso las convierte en particularmente vulnerables a la realidad. Lo que vale tanto para las conspiraciones como para las teorías conspirativas. No debe pensarse, sin embargo, que desaparecen éstas y aquéllas en un estallido o en un deleznable pedo. Renacen desde algún rincón, alimentadas por alguna energía que logra reunirse y, aunque, suelen crecer menos que sus madres, de vez en cuando observan singulares florecimientos ayudadas por alguna corriente favorable. Lo que puede pensarse más cierto de las teorías que de las conspiraciones, pero que no es ajeno a éstas. Al menos, conspirativamente hablando.

jueves, marzo 29, 2007

Yo soy la otra

De entre los perdedores, la categoría de los perdedores por indolentes, abúlicos o cobardes nos permite formular una curiosa y tal vez inextricable paradoja. Suponemos que nuestro perdedor es de los que acabamos de singularizar, de los que han perdido lucidez y no pueden valorar ya su irrecuperable estado, su conciencia estrechada por años de desidia y falta de disciplina.
Pero si ese perdedor de pronto se detiene sobre su actual situación, si de hecho lo hace, percibirá desde su disminuida conciencia la ruina de su vida y aun y aún deberá deducir ésa su escasa conciencia. De otro modo, deberá percibir, y así recibir la lengua de fuego de alguna forma de lucidez, su propio aturdimiento, pero sabiendo que nada de él queda fuera de ese aturdimiento.
Esa lucidez anonadada estará negando su propio contenido. En cuanto se regocije en esa negación, se perderá.

miércoles, marzo 28, 2007

Anagnórisis falsa

Life on the Color Line de Gregory H. Williams es la narración autobiográfica que un universitario de sólida carrera y reputación hace de unos años esenciales de su vida y que son ciertamente singulares: en el vértigo de una ruptura familiar y de la pérdida de status económico, en el vértigo también de los años previos a la desaparición legal de la segregación, descubre que su padre es negro y no moreno y que, por tanto, él es también negro, pues, al parecer, uno es negro según lo que decía Plotino de los Heraclidas, que “pertenecen al mismo género, no porque se asemejen entre sí, sino porque todos descienden de un mismo tronco.». Hay que decir que Williams es un hombre de piel blanca, cuya adscripción étnica viene dada por la genética, no por los rasgos aparentes.
Descubrir la condición propia es algo con algún sentido cuando esa condición viene dada por unos parámetros, el cambio radical de entorno, de posición, de familia. No puede descubrirse en cambio ninguna supuesta identidad metafísica, desatada y desanudada de cualquier referencia.
Los hechos que narra Williams son lo suficientemente concretos como para evitar cualquier tentación que le haga incurrir en un discurso metafísico y pretencioso. El discurso de la anagnórisis falsa, como la tan famosa y celebrada de Sabino Arana, que se creía patriota español y se descubre un buen día patriota vasco o eusquérico.
Sin embargo, este segundo es el discurso habitual y el que habitualmente se toma como ultima ratio y más verdadera. “Aquiles el más fuerte; porque era el más fuerte” y se acabó. Será que la política española vive en un sueño de héroes y de sangres.

martes, marzo 27, 2007

Sin título

Si ahora la blanca línea
Avanzase como creo que avanza la mirada
Dónde quedaría el sueño verde de su fondo.

Si ahora fuera el trazo que la mirada revivir figura
De un pincel infalible por mano
Que infalible guía guiada fuera
Si esa fuerza si nuestra fuera
Si imaginar y más que eso el ojo
Que nos creemos hiciera
Cómo evitaríamos esa fuerza
De la mano concedernos
Sernos fuertes y seguros
En ese imaginar de nuestro ojo
Que imagina pincel que guía
imaginada mano.

lunes, marzo 26, 2007

El mensaje

Dejé mi mensaje en el contestador. En algún ordenador de alguna compañía y no en un dispositivo del que dispusiera libremente el destinatario. No es que esté convencido o seguro de que esta persona recibiera el mensaje y de que efectivamente lo escuchó. Lo sé, que es expresión de mayor contundencia que decir, por ejemplo, que lo sé a ciencia cierta, que también lo sé a ciencia cierta.
Sin embargo, el destinatario del mensaje no ha obrado de manera alguna que pudiera considerarse una consecuencia de la recepción de dicho mensaje, no ha realizado ningún comentario, no se le conoce reacción alguna. Tampoco disponemos de un acuse de recibo. Ni su teléfono está intervenido. No había testigos ni cámaras ocultas en su casa frente a su teléfono.
¿Cómo lo puedo saber? ¿Cómo lo puedo decir con verdad y seguridad? ¿Cómo puedo convencerle? Excluyo también comentarios y acciones que se derivasen de la no recepción ya fuera esperada o inesperada. ¿Qué queda?
Podemos pensar en alguien que oiga lo que nuestro destinatario oye, que alguien lo espíe, pero esa posibilidad ya la hemos excluido. No consideramos tampoco que apliquemos una lógica primitiva como esa que nos dicta que “Fulano escucha todos los mensajes, luego ha escuchado éste”. Y, sin embargo, lo sé. Debo decir también que no recuerdo haber hecho esa llamada -aquí introducida a efectos erísticos o tal vez dialécticos-, pero a ese destinatario le he enviado no pocos correos electrónicos. Hoy mismo.

domingo, marzo 25, 2007

Menos mal

Menos mal que no fuimos a tal sitio o menos mal que no hicimos tal cosa. Comprobar -esto es, convencerse a posteriori- del acierto de una omisión posee la dulzura de un arrepentimiento virtual, ubicado en el no tan raro mundo de lo que no es el caso.
Esa dulzura difiere de la que acompaña a la felicidad de la comisión ("¡Menos mal que sí hicimos tal cosa!"), porque el arrepentimiento de la comisión contiene siempre latente a la alegría de la acción.
Sin embargo, cuando nos levantamos nihilistas (valga el oxímoron), la comisión se torna violácea y un punto desagradecida. Como si no hubiera mayor alegría que la del melancólico aficionado.

sábado, marzo 24, 2007

Intenciones

La ocurrencia es tan fácil que ni vindicaremos nuestra originalidad ni documentaremos su ausencia. El asunto del canon muestra las mutaciones de las ideologías. No sabemos si ha aumentado el número de los partidarios de Dios; pero lo ha hecho, a la izquierda y a la derecha de las geometrías más irregulares, el de los biempensantes partidarios del "... conque ahorrando para comprar una navaja...".

Una traducción

Pou einai jorismós

Ya no escribiré más
No es que nos dediquemos a otra cosa
Es que damos la vida por cerrada,
Los planes siempre tan absurdos.

Ya no volveré a escribir
Dulzura de la nada, la dulzura
Nos envuelve con la gracia sufrida
Y paradoja del desastre.

Es la prórroga de una prórroga
Un tiempo para deslizarse
O dejarnos ir, que es sólo quedarse.
Ni el adiós definitivo nos importa.

Y si esto escribo me traiciono
Porque no admitiremos despedidas
No haría trampas a lo dicho
Que es algo que tampoco importaría.

Poema incluido en Jean-Pierre Tresmechant, Pou emeis, Pylon, Paris, 2003.
Trad. de Paulina Euzmendi, quien nos la ha cedido gentilmente.

viernes, marzo 23, 2007

Bebedores

Las metamorfosis son siempre la decadencia de algo, de la forma que desaparece en un suspiro prolongado, como la sostenida extinción de la llama de una vela, que ni resiste a la corriente suave, pero constante, que la visita.
Los bebedores tradicionales son testigos de que con su juventud se fue una manera de beber. Se fue su juventud y se fueron sus hazañas, dudosas como todo lo que sucede en un mundo pequeño e inmunizado. Han visto las ruinas de las tascas en que se les fueron los años con la dulzura del vinagre y el olvido. Se refugian en parques acotados y no levantan la voz más allá de algunas fórmulas para las que el buen tono exige cierta potencia.
La metamorfosis es de un animal colectivo que deja atrás a individuos (el metabolismo de ese animal proteico) que no pueden aspirar más que a convertirse en representantes protegidos de alguna rareza obsoleta, que ni pueden imaginar que a veces las metamorfosis son sólo fragmentos de un ciclo que devolverá sus ceremonias de vino tinto y ronda impertérrita al primer plano.
Ahora, animados de esa esperanza, suelen caer en la cuenta de que en la siguiente ocasión será ya sin ellos. Que tal vez sólo unos pocos de los suyos prorroguen improbablemente su borroso recuerdo. Apenas durante otro breve lapso, siempre cantidades despreciables. Que aquel animal desprecia.

jueves, marzo 22, 2007

Añadimos

Parece que el artículo de Sampedro ha llamado la atención.

El encuestador

Una pregunta es una fórmula siempre abierta, de modo que, aun cuando como respuesta sólo admita un “sí” o un “no”, ésta acaba siendo casi aleatoria porque no sabemos con qué presupuestos el interrogado ha enlazado la pregunta.
La lista de preguntas va estrechando las posibilidades, pero hay quien no se resiste a formular preguntas acerca de conductas en situaciones hipotéticas. Y quien las hace las tiene ya, las preguntas y las respuestas, conectadas a un aparataje de distinciones no demasiado sutiles.
Es cierto que juzgar por un resumen periodístico no es lo más recomendable, pero invitaríamos a la lectura atenta de este artículo. Más que nada por comprobar si de preguntas y respuestas se seguiría lo que se concluye o más bien otra cosa.

miércoles, marzo 21, 2007

Cremar

El empleado de la funeraria explica: “Primero se quema la caja y luego se … crema… el difunto". Que sepamos, ambos, caja y cuerpo, se incineran, pero el difunto no es una caja como la referida, merece un tratamiento verbal diferenciado, quizá ennoblecedor o que destaque su nobleza.
La operación, por otro lado, es perfectamente invisible y despierta en algunos suspicacias. Las cenizas duermen como el humo, en un duermevela dialogado y recurrente.

martes, marzo 20, 2007

El doctor declara su habilitación

El número de mis sexenios mide mi CV
Los servidores de Dialnet se disputan mis papers,
Los editores me buscan envidiosos de mis artículos
Las bases de datos referencian ya mi último abstract.
Mis instrumentos de trabajo son la nota a pie de página y Smith 2003c;
ojalá yo hubiera nacido vivo.

Del Diván de segundos ejercicios de la oposición a cátedra (paleolítico superior).

lunes, marzo 19, 2007

Razas caninas

Los perros. El perro. Todos los perros, el perro. Salvo algún caniche o similar que nos muestra el lado que algún demiurgo somnoliento aportó al arquetipo. Los perros y el ladrido, que es una gran dificultad para la teoría de la evolución en su versión adhocista. El ladrido como un arquetipo etológico que se recrea en nuestra especie como la más literal de las metáforas (o la menos metáfora de las metáforas) y es convecino del rebuzno y puede que del grajido.
El perro, ese lobo abducido que von Lorenz quería a medias chacal, y cómo nos ve el perro a sus abductores para él secretos. La pluralidad de los perros y los sentidos agudísimos de los criadores, sus agencias matrimoniales y sus libros de registro. Perros que burlan al dueño de la perrera en un vodevil perruno, perras con mucho carácter y perras coraje.

domingo, marzo 18, 2007

No news is more bad news

Un día sin casi periódicos ni libros. Se suele recomendar cuando es excepcional, lo cual no deja de exhibir un cierto aroma filisteo. Queremos decir, se diga lo que se diga, todo es filisteísmo. Sin embargo, deberemos vindicar orgullosos un filisteísmo sin nombre. Dárselo es ya caer en una trampa.

sábado, marzo 17, 2007

Dos notas

1. Tamaño crítico
Descontando las ficciones con que, al respecto de lo que aquí apuntaremos, nos entretienen estos días, es posible que la OPA en su modulación de derecho constitucional se convierta en una operación (o en una amenaza) habitual entre unidades políticas. El tamaño es la variable fundamental, lo que nos hace recordar antiguos mapas reivindicativos basados en la sangre de los padres y en la sangre que se está dispuesto a que otros derramen.
Lo pequeño está en peligro, se diría, y hay que pintar a los otros muy grandes para gobernar cómodamente.
2. Dualidad generacional
Los que aún quizá seamos jóvenes entre los mayores, gozamos de una envidiable posición en España y, por decirlo tontamente, de lo mejor de dos mundos. Porque aquí los mayores somos los privilegiados frente a los jóvenes, que trabajan más y cobran menos. (Manténgase el secreto.)

viernes, marzo 16, 2007

No tenemos otra cosa

No llueve por el momento, no llueve
y si llueve sólo ha de llover y si
no llueve, tampoco el sueño que no
soñamos vendrá cuando lo soñamos.

Porque lo queremos no llueve, porque
llueve, no llovemos. Y si no llueve
no soñamos más que lluvia y verano
pues éste no es el tiempo del después.

Es el del antes o el de un fue que si es
o será, ya sólo será cansado,
cansado, de los otros, inasible o

vivido en el pasado y así vivido
contra el fondo del recuerdo. No contra
el tiempo, porque está lluvioso el tiempo.

jueves, marzo 15, 2007

Más a mi favor

La retórica del más a mi favor tiene también sus virtuosos, que nos sorprenden con su desfachatez supina y ciertamente original. La retorsión no del argumento principal, antes la de un detalle menor, tal vez supuesto o inventado, su hinzhazón hasta ocupar todo el escenario, hasta ser el mismo horizonte, el terreno hasta él y el aire hasta la estratosfera.
Y si no es así, más a mi favor. Se trata de negar que exista otra tesis. Se trata de que la propia sea perversa, polimorfa y con su propia secta de ovejas. Hay que comprender que su aceptación generalizada sería su peor fracaso, lo único que no iría a su favor.

miércoles, marzo 14, 2007

El correo

El correo debía entregar un mensaje al general en jefe de aquel ejército. Conocedor de su oficio y del país, supo leer las señales de la emboscada y la evitó por una trocha que sólo él conocía. También conocedor en su humildad de los hombres, consideró la hipótesis de que la emboscada mortal había sido organizada por ese mismo gran general, destinatario de su mensaje cifrado y sellado, que ahora le interrogaba al tiempo que se esforzaba (con ese su otro oficio que le había llevado a mandar a muchos hombre) por disimular su contrariedad.
¿Cómo era posible que no hubiera caído en la emboscada? había de convertirse en un casual ¿Qué camino seguiste? o ¿alguna novedad extraordinaria?, pero el general le interrogó con el desapego que corresponde a un hombre de categoría superior.
No hay acuerdo acerca del origen del mensaje. O bien un superior le comunicaba una orden o bien un subordinado le transmitía una información crucial que debía motivar una acción ineludible y que -por tanto- era también una orden. El general quería conocer el mensaje, pero poder ignorar sus consecuencias. No le faltarían argumentos para justificar, de saberse o de sospecharse, su conducta y convertirse en un héroe que nunca fue traidor; ése era su oficio y por algo había llegado a tener su oficio.
El correo optó por un relato falso. Había seguido el camino real, que era el camino convenido. Transfería así cualquier responsabilidad a los sicarios. El general, aun extrañado, contuvo su furia (ahora dirigida contra sus hombres) e ideó una estratagema que le pareció digna de su inteligencia probada. Le mandó de vuelta con un mensaje al tiempo que secretamente le hacía seguir para tener así constancia del camino que tomaba.
No contó en ese momento el gran estratega con que las emboscadas como las que el había dispuesto son unidireccionales, con que sus hombres de confianza no detendrían a un viajero que transitase en el sentido que no esperaban. Pero el general era un hombre inteligente -no lo negaremos y no dejaremos de recordarlo- y no tardó en percatarse de este problema menor. Contaba con palomas convenientemente adiestradas que haría llegar a sus hombres el nuevo objeto de la emboscada.
Con tan mala suerte que la primera paloma llegó al jefe de la partida cuando el correo ya había pasado -esta vez o no vio las señales o muy astutamente averiguó que las emboscadas suelen ser como quedó dicho- por el desfiladero donde le esperaban. Sin embargo, los ya muy impacientes sicarios mataron a su compañero, el que seguía a distancia al correo, que llegó más tarde que la paloma y que no llevaba ningún mensaje que ellos pudieran descifrar.

martes, marzo 13, 2007

El tiempo de los cencerros

No hay un tiempo de los cencerros. Hay tiempos y heterogéneos de los cencerros. En las noches o demasiado cercanos o tan lejanos, definidores de lo que es lejos. De pronto, en el paseo solitario, como desde detrás de los robles cercanos o quién sabe desde dónde. Las vacas o las tristes yeguas marcadas por la infamia destemplada, sordas ya a la música de su pescuezo.
¿Son estos animales un resultado etológico del cencerro? ¿La estoica o la de pronto impaciente vaca son hijas del cencerro, de su música inevitable y cuadrúpeda?
No estamos en condiciones de decidirnos por ésta o aquélla respuesta. Apuntaríamos con la debida precaución que en la ciudad los cencerros son perversos y polimorfos y acompañan a los bípedos con la obstinación de un parásito, desesperado y rabioso, harto del cencerro que le acompaña desde su nacimiento de parásito en busca de un huesped paciente, sordo, no superpoblado.

lunes, marzo 12, 2007

It's always been too late

La vida quedó atrás
O, por mejor decir, no queda
Pues dejamos escapar
Sin haberlos aun rozado
Los frutos que soñamos
Inconscientes, con torpeza,
Con la fuerza de los sueños,
Merecidos frutos, las hazañas,
Las bien llevadas dignidades.

Ya no seremos. Ni el lamentar queda
Ni la ironía queda queda.

Sin fuerza, dejo a la mano que escriba
Estas líneas que negarse
No se niegan, ni ahora que las lees.

domingo, marzo 11, 2007

Jardinería

Mientras las cotorras se diverten a sus anchas, de los cielos a las lomas cercanas, con el sano propósito de disputar las semillas a los tordos, dedica la mañana al trabajoso arte de la jardinería, que en estos primeros capítulos atañe a la tierra, con la que vamos adquiriendo una familiaridad más ínhuma que póstuma, que es lo mismo.
La mañana acaba con una leve ampolla, lo que no es mal balance. Y acaba con el pequeño lavabo hecho un asco. Remover la tierra supone alguna insospechada migración de algunos fragmentos. Seguirlos es un género literario que subraya la ficción poque seguirlos es imposible. Mezclamos y mezclamos con la tierra. Combinamos bien.

sábado, marzo 10, 2007

La ciudad que espera

Los jóvenes, que seguramente serán razonablemente eficaces en su objetivo de reconducción. Los jóvenes animados desde las ideas que otros abandonaron y desde un interés que quizá no sea propiamente el suyo.
Estos jóvenes preparan el terreno y lo mantienen ocupado, pero un examen más atento revela sus diferencias, el trayecto entre unos y otros, los diferentes registros de la pulcritud y del peinado.
Lo cual, a su vez, nos habla del acordeón de las ideas y las ideologías, de cómo las ideas se revisten y se despojan de añadidos, a merced de algún viento que todavía no se huele. Pero esos jóvenes se saben o se creen competentes y a favor de su entusiasmo, que diríamos que viene de fábrica.
Las gentes que van llegando amagan, pero si se les compara con los jóvenes madrugadores son advenedizos no admisibles en la casta de los suaves monjes y soldados. Además temen las prisas o la precocidad en su éxtasis político, como si el día tuviera sólo una gran ocasión a la que hay que llegar frescos y contenidos. Los jóvenes son inmunes a tal preocupación y saben o creen saber que son los imprescindibles; algún día no ignorarán que la representación comenzó hace días, o comenzó cuando comenzó, como si algo no lo fuera y teatro no fuera. Se afanan los técnicos con sus conexiones: "Este lugar que pisáis es el centro de las Españas; pero porque vos aquí habéis puesto el pie", se dirán los unos a los otros. El mundo nunca es suficiente. La mañana avanza como una promesa rectilínea hacia un cénit con amplificadores. Con verdades como botellines de agua mineral.

viernes, marzo 09, 2007

Tartarín en Somosierra

Todo empezó cuando permití que el coche tomase más velocidad de la debida. Cuesta abajo, con ganas de llegar, recorrí un par de kilómetros de modo imprudente. Afortunadamente, recuperé la sensatez o la atención debida a los posibles escenarios alternativos (porque a las curvas no les había retirado esta última) de mi trayectoria y proseguí el viaje con mayor compostura y corrección.
Debo decir que mi intención nunca fue la de acelerar bajando, pues siempre pensé que aquí correspondía acelerar subiendo como debió de acelerar la caballería polaca que puerto arriba mandó el Emperador, quien solía disponer de sus tropas de manera similar a como yo dispongo de mis libros de viaje o a como me gustaría hacerlo una vez que, vencidas las naturalísimas reluctancias, me pongo en viaje hacia el Sur o hacia las montañas, hacia Montélimar o hacia la cama.

jueves, marzo 08, 2007

Cornetín de órdenes

La música pop presta a incorporarlo junto con sus síncopas ejecutivas y levemente interrogantes, seguidas a veces del golpe al cargador, que suena como las maracas de todo el batallón.
Ahora bien, el cornetín de órdenes en un avatar impensado, raramente festivo, como la mismísima gallina, que reconcilia a unos cuantos millones con su juventud biempensante y reencontrada por gracia de unos genios salvadores y sus populares observaciones.
El tiempo reencontrado con la ventaja del convencimiento de haber tenido razón y haber sido los verdaderos demócratas. La buena conciencia como instrumento político que les justificará retroactivamente, en un mundo construido con el opio vulgar de las gentes de bien.

miércoles, marzo 07, 2007

Temporal

El hueso o el área del cráneo. Relativo al tiempo, a la temporalidad, que no dura para siempre. El astro agitado, pero se puede andar y navegar. El tercero lo es también en el segundo sentido. El primero, también. Pero el segundo sentido amenaza desde siempre con una marca condenatoria e imborrable. Lo que parece perdurable se revela pasajero y temporal. Lo temporal conquista dominios cuya perennidad se disuelve en un espectro sutil y se hace eterno. For the time being.
Si la conciencia es una corriente, si es un flujo, no debemos excluir remolinos y hasta regímenes en los que alteraciones inauditas nos alcancen. Y esas alteraciones serán temporales y huracanes, tifones que nos barren. O que nos hacen reaparecer, aparentemente idénticos, en su pesadilla estroboscópica. From time to time.

martes, marzo 06, 2007

Quintos postulados

Lo que se asume entre protestas como olas y que es un motor del innegable progreso para los idealistas, la inestabilidad de los sistemas que lleva a su superación o al intento. Debería ser obligatorio incluir siempre un quinto postulado, para que de la semilla de la desconfianza surja la novedad. Pero esto es física o geometría.
En las otras disciplinas, no hace falta llegar en general al número cinco para que madure la extraña fruta de la inconsecuencia. Vencidos los dogmas que han asegurado el crecimiento de una ciencia durante algún tiempo, el idealista celebrará ahora su estrepitoso derrumbe entre los macizos de flores de la academia.

lunes, marzo 05, 2007

Cincomarzada

Marzo estabiliza su velocidad de crucero respecto al viento, respecto al aire que nos viene en este mes con una constancia ejemplar de juventud de todos los años, al menos en nuestro hemisferio y en nuestras menguadas latitudes.
Los recuerdos de marzo poseen también la pluralidad del cambio de estación. Días de abrigo y días en mangas de camisa. Los lunes de marzo, que con un poco de mano izquierda ya no son amenazadores como los idus famosos. El Sol que se retrasa, o se adelanta según se mire, el perro que vuelve de la sombra de febrero.

domingo, marzo 04, 2007

Una vida en medio

Estuve viendo El hombre que pudo reinar hasta el momento de triunfo de los sargentos en su gran juego. Recordaba la caída anunciada y estaba muy cansado.
No la había visto desde su estreno en España y no recuerdo si, además de la de anoche, he despreciado durante estos treinta años otras ocasiones de hacerlo, sin contar la de todos los días en que el DVD se aburre en la estantería
Recordaba unas cosas, detalles tal vez nimios, y había olvidado otras fundamentales. Curiosa y erróneamente, creía recordar que en la película aparecía un escritor que hacía pensar en Kipling (lo cual era bastante estúpido, pero así durante muchos años y no creo que tal confusión provenga de mis lecturas: el periodista en el relato de Kipling no dice que se llame Kipling, pero esa misma historia es otra historia). Como se sabe, en la película Kipling es Kipling e incluso todos le llaman Kipling.
Esa fue mi madrugada vagamente alucinada, una mula cruzando el Hindu-Kush, el final del orden cerrado. Un dios hecho humano, demasiado humano. El sueño de los héroes y el sueño de los suboficiales.
El caso es que estas experiencias nos permiten también recordar algo que solemos olvidar. Me refiero a los inesperados caprichos de la memoria. Qué monstruos no engendrarán sus sueños.

sábado, marzo 03, 2007

La gallina

El retorno de la gallina nos sorprende siempre, aunque verdaderamentesu epifanía no es fenómeno que nos haga esperar más que unos pocos meses o unos pocos años de una ocasión a la siguiente. Más importancia se observará en que la gallina aparece ahora en un medio no estrictamente gallináceo. De ahí que pueda atribuírsele astucia de zorra.
Esta zorra juega con la doblez que combina una postura defendible desde, precisamente, los principios que niegan o negaron a la gallina con la baza de continuar siendo una gallina. O la gallina. Contra la que no tenemos sino todo lo que de momento calla y alguna de las cosas que ya está diciendo.

viernes, marzo 02, 2007

Dios analógico

Agustín Díaz Yanes conversa con Ray Loriga a propósito de la película de éste sobre Teresa (de Cepeda y Ahumada en el siglo). Loriga comenta:

-Desde luego, yo sin Bresson y Dreyer no salgo de casa. Hay secuencias enteras que sin mirar otra vez las películas de Dreyer están ahí. El milagro de la resurrección de Teresa está hecho con una óptica dreyeriana y bressoniana. Tenía claro que un milagro se rueda con la cámara quieta y sin ningún truco, porque si no, no es un milagro. Dios no es digital. En una película como Teresa, la cámara no puede, no debe, enmascarar una mentira. Lo que hicimos, Eiko, Alcaine y yo, fue estudiar la pintura religiosa de la época, la anterior y la posterior. No tanto para copiar, porque Teresa no es La Joven de la Perla donde se reproducen cuadros. De hecho, la única reproducción exacta que hay es el Mantegna. Alcaine se encargó de estudiar la luz de esos cuadros, las fuentes de luz, y yo me encargué de estudiar la composición. Gran parte de lo que impresiona de esa pintura está en las líneas de composición de los cuadros, en la posición de las manos, en las pequeñas anécdotas narrativas. En lo que Dios ve y en lo que Dios no ve.

Destacamos que, para Loriga, Dios no es digital y que el escritor y cineasta distingue entre lo que Dios ve y lo que Dios no ve. Pero no hay nada que no vea Dios, salvo por licencia retórica. En cuanto a que Dios no sea digital, no estamos seguros. Otra vez, habrá que subrayar el buen juicio estético (o sensible) de Loriga que le lleva a excluir la imagen digital para la representación del milagro. Sin embargo, no debemos suponer que un cadáver se anime en un estudio. Con lo que el buen juicio es estético ( o fotográfico).
En cuanto a que Dios no sea digital, o que no sea algo, es tesis muy problemática. No podemos pensar que sea analógico. Más bien todo lo demás y todos los demás somos los analógicos o análogos, y eso en el mejor de los casos.

jueves, marzo 01, 2007

Determinismo dudoso

Ofrecemos aquí una píldora de filosofía degenerada para gamberros que hemos tomado casi palabra por palabra de una intervención tabernaria de nuestro amigo José Paulino Páez. En una próxima entrega facilitaremos al lector las que nos parecen fuentes, y serias fuentes, filosóficas de Páez:
Quizá sea mucho decir que de alguna manera son las cosas en algún sitio en algún momento. Seguro es que tales cosas no determinan nuestra percepción y que nuestras lo que sean percepciones de un momento no determinan nuestros pensamientos ni nuestras subsiguientes percepciones. Pero cómo podrá afirmarse que todo esto sea correcto si levantamos también la determinación de la consecuencia lógica.
Por otro lado, ante el sindiós a que tal planteamiento nos conduce (o no, de seguir -¿cómo?- tal planteamiento) recordamos que el determinismo es la materia de que esta hecha la razón y, de paso, hemos suturado algún corte apresurado entre la lógica y las determinaciones que operan en las categorías físicas o psicológicas.

miércoles, febrero 28, 2007

Primavera india

Dos días de calles como amenos huertos. Se fueron las camelias y se acabaron los polvorones, que son una maldición repostera de hoy para todo el año. Adiós, invierno de nuestro desconcierto. Entramos en la breve temporada de la ilusión y las cigüeñas cruzan la ciudad hacendosas.
Hasta aquí la prosa liricoide. Ahora toca el documento antropológico. No nos referimos a que las buenas gentes ocupan la calle hasta horas más tardías. Ni a que se beba más cerveza y menos vino, que vaya uno a saber. Tales señalamientos tal vez no sean objeto de la antropología.
Y es que pensamos mantenernos dentro de los límites de tan augusto recinto. Y estamos razonablemente seguros porque nos balanceamos sobre el filo de la navaja que corta el salchichón entre lo universal y lo particular. Lo nomotético y lo idiográfico o lo macro y lo micro, y así lo decimos como un clown en plenas facultades. Lo que no deja de ser un prolegómeno para ese otro paralipómeno de todo intercambio lingüístico, que es a lo que íbamos: Ya verás como la semana que viene nos helamos, que aquí las primaveras son como si no lo fueran. Que hasta junio con abrigo.

martes, febrero 27, 2007

Ejercicio sobre un motivo o chiste de Kierkegaard

En su discreta página web personal incluyó algún material gráfico bajo copyright. Fue advertido por los propietarios y retiró dicho material. O lo sustituyó por un aviso en que se señalaba la razón por la cual el pie de foto no tenía foto. Ese aviso lo tomó también de Internet. Se trataba de un diseño no demasiado atractivo, bilingüe (español e inglés) y a dos colores (rojo y azul). Su propietario actuó muy seriamente contra él y su insignificante página web personal fue clausurada por la autoridad.

lunes, febrero 26, 2007

Preguntas del público

En el público de las conferencias funciona una particular especie de la vergüenza ajena, una que se incrementa por la proximidad. En general, y salvo casos de grupo militante, los que ocupan asientos cercanos al de quien o bien hace una pregunta en el correspondiente turno o bien se lanza a una interminable disquisición previa a la pregunta, se recluyen en un sólido hieratismo de póker del Valle de los Reyes: "no conozco yo a éste".
El razonamiento subyacente tiene que ver con lo que se le presupone a la proximidad: "si está cerca, es que tiene que ver. Su ridículo es el mío. Al no pensar yo eso o no atreverme a pensarlo, no quiero que nadie piense que lo pienso o se atreva a pensar que no me atrevo."
La sospecha metonímica es una notable arma del bagaje policial y también del arsenal de la paranoia. O eso creemos. Y actuamos en consecuencia en un intento no solicitado de borrar inexistentes vínculos y, también, de crearlos cuando nos parece oportuno.
En el teatro político y en el parlamentario, la metonimia funciona a todo trapo. Si un grupo aplaude o silba, lo hace para señalarle apoyo o desaprobación a su interlocutor. Sin embargo, puede ser también cierto que cada parlamentario individual lo haga por mostrarse cerca de unos y lejos de otros, que lo que que haga sea simplemente eso que se conoce como sumarse al coro.

P.S.: Nos ponemos a pensar en un modelo que explique esta conducta de las individuos. Uno muy simple. Los individuos, que se distribuyen al azar en una cuadrícula, tienen a su disposición dos conductas. Éstas se producen en instantes discretos de tiempo al unísono y una y otra con una probabilidad del 0.5 en una primera ocasión. Éste valor se modifica para cada individuo dependiendo de las conductas de los individuos más cercanos. Esperaríamos, si la cercanía de una condcta incrementase su probabilidad, que las fluctuaciones se reforzasen.
Note el lector que en este modelo han aparecido el espacio y la distancia, como en nuestra metonimia vulgar de la sala de conferencias. Y, de hecho, nos aparecería siempre, ya fueran el de la cuadrícula un espacio y una distancia altamente abstractos, metafóricos o fuera de lugar.
Cabe señalar también que los individuos socialmente más exitosos sean aquéllos que identifiquen mejor el espacio relevante para cada ostentación de afinidades.

domingo, febrero 25, 2007

Domingo sub rosa

El día había comenzado con agua. Con bastante agua y molesta, por el viento, para los transeúntes dominicales, una raza con el feo hábito de dar por acabado el invierno antes de tiempo. Él había salido a la calle, vuelto a casa, y al poco otra vez a la calle.
Avanzada la mañana, un Sol dubitativo sucedió a la lluvia. Más tarde se nubló nuevamente para que luego, en un segundo intento, el cielo mostrará un azul notablemente luminoso. Para entonces ya se había encerrado en casa y desatendido las peripecias meteorológicas que se representaban sobre su cabeza, sobre el tejado de su casa y sobre todo aquel suelo.
¿Existía ese día? ¿Existía él ese día? -Se trata de dos preguntas más o menos absurdas que llegó a formular en su teatrillo sesteante, tumbado sobre la cama sin abrir a una hora indefinida, aunque ya oscura, de la tarde. Desdeñó sus propias preguntas absurdas y su formulación aun más absurda: "Eso me lo debería haber preguntado el día de San Matías".
Pero era cierto que el tiempo de ese domingo se había convertido en un tramo mediocre y poco doloroso que había de pasar para ingresar en el lunes y sus incómodos afanes, en sus engorros que le revoloteaban por la cabeza como si fuera el personaje de un grabado prerromántico.
En el siguiente grabado de la serie, si había serie y si había grabados, tal vez se hablara de lo que le aguardaba después del vacío de esas horas. Sin embargo, sospechó que los grabados de los lunes serían obra de otro grabador, que no recrearían la vaga melancolía prerromántica de la impotencia social y que quizá le llegasen a aturdir con su sátira erigida sobre innumerables personajes que se movían en un remolino que no acababa por llegar a ningún sitio y que avisaba a gritos de lo ilusorio de los planes y cuidados de aquéllos.

sábado, febrero 24, 2007

Desolación de la encimera

Estar casado tiene pluma, se dijo al ver la desierta cocina y las migas viejas junto a la sartén, el aceite -o la mancha del aceite- sobre la piedra artificial.
Salió a la terraza. Allí, en los vastos jardines, la tumbona y la toalla ("Malibu Beach") abandonadas. Los claveles chinos arruinados como corresponde. Recordó un viejo apunte de Alfonso ("Luis II de Viguera escucha a la Orquesta Amanecer") y otro de su inseguro servidor de ustedes ("Así la tendrás de pasa cuando me vaya yo").
Volvió dentro y recorrió, sin leer los lomos, la estantería. Estaba empeñado en un apunte propio, algo como "Nerds in the Night", pero nada se le ocurría. Era el momento crucial para un romance estepario y que añorase una primavera que nunca llegaba, pero no podía pasar de algo así como "Cuando se esperan los marzos para ir a coger las marzas me remango bien los bajos aunque me rasquen las zarzas..."
De hecho, el motivo le venía de Pepe y sus intermedios micológicos. Nada. Ni sentarse. Entonces se saltó el interruptor diferencial. Bajó a conectarlo mientras comenzaban a abrumarle las horas de espera que hasta hacía media le parecían tan felices.
Se acercaba la hora oscura de la cena y se acercaba el hambre. Llevaba rato en un rincón del salón. Sabía lo que debía hacer, pero necesitaba atesorar voluntad como el que atesora achaques o cicatrices. Finalmente, tras un rigodón absurdo por el pasillo, llegó a la cocina. Aún lo dudo durante un tiempo pasmosamente congelado como la pescadilla de un menú atroz. Pensó que nunca sería capaz. Pero la curiosidad pudo más que el miedo, y abrió el frigorifico.

viernes, febrero 23, 2007

Ikea

Estos lugares, aunque nazcan de una vocación específica (o genérica, mejor dicho, y de un amplio género), son los lugares de la totalización. El mundo en una colección con voluntad de recubrir el mundo y los alrededores de cada uno de nosotros. La totalización que afirma que todo ente es mobiliario y que aquí está todo y la totalización comercial que va agregando géneros diversos procedentes del país donde el Capitán Trueno perdió el mechero.
Los abedules y las patatas fritas escandinavas. Los libros en sueco, los libros de Christopher Fry traducidos al sueco. He llenado la furgoneta. No he podido hacerme el sueco. El lector ya conoce el resto de la historia.

jueves, febrero 22, 2007

Negacionismo

Los negacionistas sufren mucho. La propia represión y todas sus malas consecuencias. En efecto, se les nota que piensan que las víctimas lo tenían bien merecido, pero defienden la tesis de que no hay, de que no hubo víctimas.
En algunos casos, se observan las correspondientes declaraciones contradictorias potentemente vociferadas, que tal vez se concilien si se entienden como el aplauso a una acción de asesinato masivo virtual, que nunca tuvo lugar salvo en un mundo ideal que no pertenece al terreno de la responsabilidad común.
Los negacionistas también se prodigan en considerandos inabarcables acerca de las dificultades que opone la realidad para dejarse encerrar en un relato sin fisuras, las dificultades que su propio relato vence inmune a las inverosimilitudes.

miércoles, febrero 21, 2007

Un soneto bifásico

Trash Wednesday

Poeta de la Sota en un soneto
sueña veto que brota de la teta
o que rebrota inquieto de la seta
si cometa veloz acota prieto,

Que presu Sota seto que secreta
corre neto hacia la meta y devota
sangre discreta y escueto vaga mota
de polvo azota y quieto ya receta,

Como el que de bar en bar va impecune
y sale por el ojo de la aguja
cargado, ciego, solo, tinto a tiento,

Tondonia trasegado habiendo y CVNE
invitado por Maite y por Maruja
este miércoles calmo y ceniciento.

martes, febrero 20, 2007

Errábamos ayer

Errábamos ayer, como vamos a errar hoy. A propósito del pensamiento conspirativo, parecimos concluir que el pensamiento conspirativo es inestable en esencia en el sentido de que ha de crecer siempre, huir hacia adelante a perpetuidad. Esa huida, no obstante, es la situación de estabilidad que encuentra ese pensamiento.
Lo cual vendría a demostrar que la energía del pensamiento conspirativo se extrae siempre de las mismas fuentes. Muy vulgares, por otra parte.
Cabría pensar que mala es la suerte de la tesis a la que le vienen en su defensa argumentos conspirativos. Sin embargo, este pensamiento no se plasma en ninguna tesis positiva, que compita con sus análoga. Sus tesis son infinitas y, por tanto, lo suficientemente borrosas como para poder transformarse continuamente o para parecer que lo hacen, proteicas como aquello que suelen denunciar.

lunes, febrero 19, 2007

Dilapidación de febrero

Su brevedad y su sombreado (busca la sombra el perro, sombra canicular), su inmiscuirse, hacen que febrero más que transcurrir, haya siempre y ya siempre transcurrido. No nos apetecerá demasiado reformar la flexión verbal para adecuarla a los meses, de tan frumentaria casuística, del año solar.
En el caso del español y sus conjugaciones, las opciones hemisféricas nos conducirían a pasmosas decisiones. Decisiones que no condicen con según qué meses y no serían soportadas ni por el febrero del Sur ni por el del Norte.
El de febrero es también el mes variable del día veintinueve, que es un Jano que aparece y desaparece, especialmente para los nacidos ese día que retorna con la contumacia periódica de los múltiplos de cuatro, de cien o de cuatrocientos. Febrero, estrechado entre enero y marzo, se completa con recuerdos notables que algún día dejan de retornar, ni siquiera ya disueltos en la bruma de unos u otros días.

domingo, febrero 18, 2007

Objetos perdidos

Es una contradicción. Si es objeto es que está ahí, delante, tridimensional, tangible. Y es que los objetos perdidos han sido encontrados por alguien que no sabe quién los perdió o a quién pertenecen. Nosotros podemos perder las llaves o un candado. El mechero, la agenda o el paraguas. Pero no podemos perder objetos.
En su sabiduría burocrática, el lenguaje reserva el negociado de objetos perdidos a los que ya han sido encontrados. Quien recupera allí su posesión hace que el objeto vuelva a ser las llaves o el maletín y pierda esa genericidad callada y obsecuente del objeto mudo que, en ese lugar rapsódico, admite ser clasificado junto a otro objeto igualmente mudo.
Los objetos encontrados son el destino por analogía de una aventura tan desprestigiada como es la del llamado arte moderno. El arte clasifica por origen; el artista les ha contaminado de arte. Cuando la época del artista se evapora, nos fijamos en la contundencia de la llamada obra. Está ahí delante, soberbia pero anhelando que continuen las preces de los adoradores postrados. Tan capaz de establecerse en los anaqueles polvorientos del negociado del arte, tan genérica, tan vacía de todo lo demás.

sábado, febrero 17, 2007

Periódico

Entre los roblecillos, que compiten con algunos pinos jóvenes, la senda es irregular, propensa a la disolución, a la pérdida, suya y del caminante. En los tramos llanos, el piso está cubierto de las hojas de aquéllos, muy amarillo claro. En las cuestas o en las hondonadas, la humedad ha creado un mosaico en que las hojas sugieren motivos más complejos al tiempo que se distribuyen tonalidades oscuras: algunas grises, otras del catálogo de los ocres. Las maderas. Escher está en este pavimento resbaladizo que, cuando el bosquecillo quede atrás, será sustituido por una hierba que las vacas se empeñan en convertir en barro, yendo y revolviendo.
Las vacas han bajado al barranco -más tarde han de volver a esta praderita de menta y chocolate- y componen también una composición de periodicidad móvil. Móvil a favor de sus miradas alineadas como una escuadra o de la otra periodicidad, vagamente lírica, de los cencerros.

viernes, febrero 16, 2007

Parque

Esta tarde de febrero es una tarde de otoño. El tenue invierno retrocede a luminosidades y actitudes que nos parecen del último octubre o propias de alguna tregua de noviembre. Tal cosa se debe con seguridad a nuestra inexperiencia del frío riguroso y a algún desasosiego consiguiente que no escapa a la ensoñación vagamente apocalíptica de los noticiarios.
Las conversaciones en el parque ya no son sobre el tiempo. Son sobre el clima. Sobre los pavorosos destinos globales o sobre una nueva primavera (como es de sobra conocido, algunos esperan su venida multimodal, cabalgando sobre los elementos). Los nietos de los abuelos que conversan tanto vuelven como siempre al tobogán y a los columpios. Thanks God it's Friday, la película de pronto hará treinta años y que encierra casi tanta sabiduría semanal como el "C'était un très-au vent d'octobre paysage,/ que découpe, aujourd'hui dimanche, la fenêtre..." de Jules Laforgue.
Yo me temo que estos ciclos semanales pronto se verán afectados del spleen planetario que convierte el milenio en un torbellino. Este parque se llenará de ancianos en inverosímiles madrugadas, desorientados como ancianos o como brújulas en tiempos de desolación. Tal vez mueran los castaños de indias o vuelvan los cisnes de su exilio epidemiológico, pero como si los hubiera pintado Frank Miller y otras mutaciones. Los lunes serán una fabulosa semana inglesa, la de los mitológicos años en que nuestros padres trabajaban a sabiendas de que el ocio dolía como el hambre.
Los miércoles seguiré con la monodia tontamente profética de estos futuros y sus futuros desperfectos. O, por fin, me levantaré del banco despintado, dejaré el parque y las canciones de Nino Bravo y me iré con la música a otra parte.